15 de noviembre de 2008

Otra que se va

Su cierre era un hecho al que sólo faltaba ponerle día y hora. Prisa ya lo ha hecho oficial: el 31 de diciembre de 2008 dejarán de emitir aquellas delegaciones de Localia de las que Prisa es propietaria única y a final de 2009 lo harán las asociadas.

Así concluyen ocho años de lucha infructuosa y de objetivos empresariales incumplidos. Además, la falta de licencias de TDT en lugares claves y las pérdidas que ha causado a Prisa desde su nacimiento han sido motivos más que suficientes para bajar la persiana.

Me apena, que no sorprende, la actitud de Prisa al culpar del cierre a «la incoherencia del marco regulatorio actual, la crisis económica y la caída de la inversión publicitaria» y no reconocer la realidad: la inexistencia de un modelo de crecimiento y desarrollo le ha impedido gestionar su red de televisiones locales. La culpa, de los demás. Y lo peor, sus trabajadores se enteraron del cierre a través de los medios de comunicación. Éstos, los verdaderos perjudicados, más de 250 empleados que engrosarán en breve las ya interminables listas del paro.

Desde aquí, un pequeño y muy personal homenaje. Formé parte de Localia Alicante durante algún tiempo. Poco, pero suficiente. Y orgullosa estoy de ello. Además, fueron los primeros en darme una oportunidad, motivo por el que siempre les estaré agradecida.

Otra mala noticia. Esperemos que pronto pare el incesante cierre de medios de comunicación.

10 de noviembre de 2008

Coincidencias ¿fortuitas?

Echaba ayer un vistazo a los periódicos en la redacción antes de comenzar la jornada laboral… La Verdad, Las Provincias, Levante, La Opinión, El País, El Mundo, ABC y así llegué hasta Público. Al ver la imagen de portada, con un primera plano de Obama como único protagonista, pensé: «Vaya, un deja vu». La composición me sonaba pero supuse que, tras la saturación de imágenes de Obama durante estos días, sería normal.

Sin embargo, hace apenas unos minutos, en mi repaso obligado bloguero… he dado con la razón, el porqué de esa sensación experimentada.

¿Qué diferencias hay entre la portada de Chicago Sun-Time y la de Público? Apenas ninguna, podríamos concluir. Si se hubieran publicado el mismo día, sin problema. Una simple casualidad. Ahora, si tiramos de hemeroteca y vemos que el diario estadounidense abrió así su edición la jornada después de las elecciones (5 de noviembre) y que el periódico español lo hacía ayer, 5 días de después… lo fácil es sospechar. ¿Coincidencia? Resulta difícil creerlo. Más aún en una sociedad como la actual y teniendo como protagonista a un grupo de comunicación que se jacta de innovador.

¿Plagio? Bueno, coger ideas de un sitio y de otro, ¿no?… Pero, para eufemismos (o: cómo ser un caradura y no morir en el intento), el que ha utilizado el jefe de Diseño de Público en su bitácora. El amigo dice: «Nos gustó tanto aquella portada de Chicago Sun-Times que, en fin, compramos la foto… Pero no es un plagio; es un homenaje».

Y tan a gusto que se ha quedado. Con un par. Dí que sí, hombre.

7 de noviembre de 2008

Ingeniería alemana al servicio de la publicidad

Dicen los expertos que la Publicidad es una técnica de comunicación masiva, destinada a difundir o informar al público sobre un bien o servicio a través de los medios de comunicación con el objetivo de motivar al público hacia una acción. Un «arte» que se vale de la investigación, el análisis y el estudio de numerosas disciplinas, tales como la psicología, sociología, antropología, estadística, y la economía. Así, apuntan, se desarrolla un mensaje adecuado para el público.

¿Y en qué resume luego, en el día a día, todos estos postulados teóricos? En que Expert publica en la prensa alicantina una página entera de publicidad con una clamorosa falta ortográfica. El lema principal del anuncio, a 5 columnas y con un cuerpo de letra cercano al os 80 puntos dice: «Para ‘mi’, Canon». «Sí, sí, para TÍ», dirá la competencia.

No entiendo cómo una vez más, porque no es la primera que sale publicado este anuncio, Expert se permite poner en circulación una publicidad con errores de tal calibre. Los, pongamos, 8000 euros invertidos habrán generado más que una risa en lugar de la esperada expectación por las ofertas.

5 de noviembre de 2008

Sueños y más sueños

A estas horas de la noche, cuando Estados Unidos ya vive intensamente la jornada de resaca tras las Elecciones del 4-N, ya está todo dicho y escrito sobre Obama, su victoria y el vuelco en la Historia. Así que me ahorraré el trabajo y, también, proponerte una lectura poco novedosa.

Sin embargo, no puedo dejar pasar un día como hoy y no destacar un hecho histórico del que hemos sido testigos. Dicen los titulares que por primera vez Estados Unidos tiene a un presidente negro. Es obvio que no voy a ser yo quien eche por tierra esta campaña tan bien orquestada. Pero negro, negro… Obama no es. El padre de Barack Obama es negro, su madre blanca. Por lo tanto, Obama es mulato. [1+1=2]. Puede gustar menos o más, pero la genética es la que es. Y si vamos más allá, Obama se ha criado con su familia blanca... Pero, claro, esto vende menos.

Como decía líneas arriba, leer hoy la prensa es, prácticamente, repetir lectura una y otra vez, tantas como medios elijamos. Todos dicen lo mismo. Y lo peor: casi de la misma forma. Sin embargo, por Internet he encontrado algo distinto. En soitu.es. De toda la simbología me quedo con dos detalles. Evidentemente, el fondo en negativo salta a la vista. Es una idea curiosa, novedosa (al menos yo no la he visto en ningún otro medio) y necesaria (en un día, repito, donde existen pocas novedades). El otro detalle, se aprecia en el vértice superior derecho. La leyenda dice: «La gran esperanza blanca». Me gusta la frase.

Y ya por último, críticas. Claro, no podían faltar. Esta mañana, nada más levantarme... [Porque, sí, reconozco que no he pasado toda la noche en vela escuchando el recuento de las papeletas al otro lado del océano. Otros, la mayoría, presumen de haber seguido las elecciones minuto a minuto… Ahora, eso sí, no recuerdan la mitad de la mitad.] Nada más levantarme, digo, he mirado la prensa en Internet a ver qué se decía. Luego, tras una ojeada general, he buscado las portadas de los principales diarios de España. Y, claro, entre tanta variedad, pues he encontrado de todo. Alegrías y decepciones.

En el ámbito nacional, me quedo con la imagen de portada de EL PAÍS. La veo interesante, poco recurrente y sobria. La Razón, sin embargo, no se aventura y apenas menciona las elecciones norteamericanas en su primera. El Periódico, demasiado arriesgado. Público, en su línea…

En una perspectiva más cercana, aunque no ciñéndome sólo a la Comunidad, sino a los periódicos de ámbito regional/provincial… Hay que tener en cuenta, y lo tengo, que estos diarios no viven de la información internacional. Aunque, esta característica pienso que no debe ser óbice en un día como hoy para destacar, y bien, una noticia de tal trascendencia. Otro inconveniente es la premura del cierre de edición. También manejo ese dato. Con todo esto, y en resumidas cuentas... Tratamiento malo o peor: Diario de Mallorca o La Voz de Galicia, por citar dos ejemplos. Buena o muy buena: el Ideal de Granada, el mejor con diferencia. Luego hay buenas intenciones, pero con malos resultados: como el Diario de Navarra o Información, que, pese a llevar el tema bien dado y con foto de primera... la elección de la imagen no ha sido la más acertada. Parece más un «¿Dónde está Wally?» que otra cosa.

Lo dicho. Obama ha ganado. Por si hay algún despistado. Ahora, a ver qué es de él, y del resto del mundo.

3 de noviembre de 2008

¿Jugamos a un juego?

Sí, por ejemplo, a hundir la flota (política). Un gremio peculir de por sí. Fácil de criticar. Un ejercicio para momentos aburridos. Si hablamos de corporaciones de municipios pequeños, donde la ideología queda en un segundo término y la ambición se resume sólo en el vil metal, especular (nunca mejor dicho) es un deporte entretenido. ¿Quién no ha aventurado en alguna ocasión cuánto le queda a «X» en la Alcaldía o a «Y» como concejal de Urbanismo de cualquier pueblo del tres al cuarto que maneja sin embargo millones y millones de euros como quien no quiere la cosa?

Ahora, Alicante está en boga por la detención de alcaldes, concejales y otro tipo de listillos. En apenas unos días, Bigastro y San Fulgencio se han quedado sin jefe del gobierno local. Desamparados. O liberados, según cómo se vea.

Eso sí, de sorpresa, nada de nada. Tanto Bigastro como San Fulgencio entraban en la mayoría de las apuestas de las que antes hablaba. Localidades sospechosas por antonomasia. Pero no son las únicas. De la Vega Baja pocas están excluidas de estas quinielas. Qué cruz.

Esta mañana, echando un vistazo al bitácora de Marisol, me ha venido a la cabeza una reflexión: ¿Qué pensará el vecino de San Fulgencio o Bigastro, el de toda la vida, el honrado, cuando vea a unos y a otros entrando y saliendo del juzgado?

Luego, echando otro vistazo, en este caso al periódico, me he enojado. Por no decir otra expresión menos procedente. El fiscal Briones siempre me ha transmitido una sensación, a priori, nada positiva. Me ha parecido un tipo que persigue estar delante de los focos, buscando sin cesar la atención mediática. Sí, podíamos decir, que al más estilo Garzón. Un «profesional» que huye del anonimato.

Si este tipo de gente es la encargada de librarnos de los especuladores, corruptos… apañados estamos. Si la Justicia es la primera en cojear, ¿qué podemos esperar?

Investigar tramas urbanísticas en Alicante es sencillo para cualquier representante del Ministerio Fiscal que baje al terreno, se enfangue y escarbe un poco. Tampoco mucho que entonces cualquiera podría salir perjudicado.

Cuando del fiscal anticorrupción se dicen cosas como las siguientes, mal vamos.
  • No se le conoce investigación que no haya partido de un recorte de prensa o una denuncia de parte (de parte siempre interesada), ni tampoco se sabe de caso alguno que haya prosperado.

  • Sus denuncias, o dormitan en los juzgados sin interés alguno porque avancen, ni siquiera interés de él, o son sistemáticamente archivadas, no por falta de pruebas, sino por falta de consistencia en la investigación.

  • Felipe Briones no ha demostrado hasta aquí ni sagacidad, ni capacidad de trabajo, ni de estudio, ni de sacrificio.

  • Los casos que plantea adolecen de tantas lagunas que difícilmente pueden llegar a ningún lado que no sea el archivo. Y su falta de criterio es también pasmosa.

  • Se mete en una cruzada, no porque lleve tiempo estudiando la situación de un pueblo que para cualquier fiscal sería un bombón, sino porque ve un vídeo en un periódico y, sin comprobar siquiera si es o no un montaje, se lanza a detener y registrar.

  • Lo malo de que te toque Briones es que sales en la foto; lo bueno es que todo se lo archivan y a ti te deja inmunizado.

  • Tras su paso, los malos dejan la condición de sospechosos para adquirir la de víctimas.

  • Si él mismo no lo hace, el fiscal general debería plantearse la conveniencia de liberar a Briones de la pesada carga que arrastra y destinarlo a un puesto donde la constancia, el sentido común, la discreción y el esfuerzo no sean requisitos indispensables.

Sin Justicia eficiente, sin políticos íntegros… ¿...? ¿Qué futuro nos depara? Hasta la fecha alcaldes o miembros de las corporaciones de municipios como Bigastro, San Fulgencio, Torrevieja, Alicante, Redován, Dolores, Benitatxell, Pego, Orihuela, Catral, Albatera… han tenido la maza de la Justicia sobre sus cabezas. Unos han salido indemnes. Otros están en la cárcel. Y más de uno… esperando que ningún juez se acuerde de su localidad. Por si acaso.

2 de noviembre de 2008

A la calle por «bocas» / Despedido por valiente

De nuevo, el límite en la libertad de expresión salta a la palestra. En esta ocasión, el afectado es un periodista -cómo no-, aunque la novedad reside en quién ha fijado esa difusa línea: los directivos del periódico en el que trabaja (trabajaba, perdón). Ya en el titular de este post se pueden ver las dos formas de enfocar el tema, su ambivalencia: ¿Valiente o excedido en sus valoraciones? Depende, diría un gallego.

La noticia al respecto señala que «el rotativo 'El Día de Ciudad Real' ha despedido a Carlos Otto-Reuss Cantón, uno de sus redactores, después de que el periodista publicara en su blog personal un artículo sobre la no concesión de la licencia de vuelo por parte del Ministerio de Fomento al Aeropuerto de Ciudad Real».

La empresa, por su parte, basa su decisión en un «comportamiento anómalo y contrario a las normas de buena fe y confianza». En la carta de despido se dice: «... Al haber adoptado Vd. una actitud que puede ser calificada de incomprensible al confundir de manera imprudente el constitucional derecho a la libertad de expresión y la sana crítica con el tratamiento injurioso y vejatorio empleado contra distintas personalidades...».

Responsables del periódico señalan que la medida se ha llevado a cabo ante un comportamiento «que no puede ser tolerado a los profesionales que trabajan en este medio de comunicación».

Por su parte, el bloguero, y ahora periodista en paro, explica que cuando el domingo leyó unas afirmaciones del presidente de la promotora del aeropuerto, se «indignó tanto» que el lunes por la mañana antes de ir a la redacción a trabajar, decidió hablar sobre ello en si blog.

Sin embargo, además de arremeter contra el máximo responsable aeroportuario, el redactor también atacó a uno de los principales accionistas de la infraestructura, Domingo Díaz de Mera, que, desafortunadamente, es el propietario del periódico para el que trabajaba. Lo definió como «el verdadero capo culipardo», por tener en su haber, además, numerosas empresas de construcción, inmobiliarias, varios medios de comunicación de Ciudad Real y ser el presidente del principal club de balonmano de la localidad.

Hasta aquí la noticia. Ahora, dejando de lado este caso concreto y generalizando al total de la profesión: ¿Hasta qué punto el periodista es dueño de sus palabras? ¿Hasta qué punto un periódico puede controlar las opiniones que vierta un redactor suyo como persona y no como profesional? ¿Hasta qué punto el ‘nombre/firma’ del periodista pertenece a la empresa y no a la persona? ¿Hasta qué punto un puesto de trabajo puede estar por encima de la conciencia ciudadana de un periodista/persona? ¿Debe una persona atacar ‘la mano que le da de comer’? ¿Es factible separar profesión y persona si hablamos de un periodista? ¿Le debe el redactor lealtad a su medio de comunicación?

¿Dónde están todos estos límites? En este caso, no acuso, sólo pregunto.