9 de septiembre de 2010

Retirado de la circulación


Nunca me dio buena espina. Prepotencia, altanería... Demasiadas cualidades desdeñables para proyectar una agradable impresión en las distancias largas. Con todo, la sociedad (pilotada por los medios de comunicación) le convirtió en apenas unos días en la seña de identidad de la batalla contra el maltrato machista. Un mito poco anónimo, que abusó a conciencia de la repercusión mediática de su aplaudida actitud. Pero el tiempo, que no entiende de profesores ni de universidades, le ha puesto, con mayor velocidad de la que invirtió en su ascenso a los altares, en el antihéroe del momento.

A su reprochable actitud [con una tasa de alcohol que da miedo], se le debe sumar (e incluso, multiplicar) su posterior reacción, propia de tipos soberbios. El primer presidente del Consejo Asesor del Observatorio contra la Violencia de Género de la Comunidad de Madrid aseguró estar "doblemente feliz" porque "la simpática resolución" que le prohíbe conducir durante diez meses por triplicar la tasa de alcoholemia "le libera" de sus responsabilidades en el órgano autonómico y le “retira un año de conducir y eso es para agradecerlo mucho”. “A mí no me gustan los coches ni conducir, o sea que voy a pasar a una situación fantástica. Con lo cual, simple y llanamente, es un día feliz”, se atrevió a decir “El Profesor”

Que le cesen en el cargo de ese órgano de reciente creación [que vete tú a saber si tiene cometido alguno en la práctica diaria] es de obligado cumplimiento por la presidenta de la Comunidad, la siempre protagonista Esperanza Aguirre. Aunque no deja de ser una anécdota de cariz político y de cara a la galería. Ahora, que el déspota celebre, sin tapujos, la retirada del carné de conducir debería ser condenable, ya no por la vía judicial, sino por la social, la que más hiere y mayor herida deja.

Me produce repugnancia que personas, con un contrastado currículo y que dedican su actividad profesional a la formación de jóvenes universitarios, muestren comportamientos tan deleznables, o poco menos, que el de un maltratador. ¿Dónde queda la ética al tratar con tanta ligereza una sentencia por un delito tan grave? Este ídolo caído, que en su momento apoyó a una mujer indefensa [pese a la versión que dio la protagonista con posterioridad en su periplo por las televisiones], intuyo, nunca apoyó su aclamado comportamiento en una actitud ética, cabal y ejemplarizante. Porque la ética no viene y va, está o no se le espera.

Desde que atravesó Jesús Neira, “El Profesor”, la frontera que va de lo público a lo popular, no cejó en mostrar actitudes envueltas en un exceso de ansia de protagonismo. Y, ahora, por fin, ya ha llegado al cielo mediático. Le ha sobrado un detalle: la caída desde esa altura no da segundas oportunidades.

Mientras él festeja [tal vez, con una copa de vino y un licor] la retirada, eventual, del permiso del conducir, el resto de la sociedad (incluso aquella que le puso más medallas de las que cabían en su pecho) debe celebrar que un conductor imprudente esté unos meses retirado de la circulación. Sólo falta que “El Profesor” quede, por siempre, retirado de los medios. Todos, a buen seguro, saldríamos ganando. Para ejemplos de este calado, mejor seguir buscando héroes.

6 de septiembre de 2010

No me gustan los programas de humor

“Con la que está cayendo y a la alcaldesa de Alicante lo que le preocupa es haber acabado las vacaciones, volver al trabajo. Cuatro millones de personas querrían estar preocupadas por volver al trabajo”.

Pelín demagógica la frase en cuestión. Su autor: el gallego ‘Gonzo’, afamado reportero político, que cogió protagonismo mediático de la mano de ‘CQC’ y que ahora, pasados unos años, ha recuperado El Gran Wyoming para La Sexta. Su destinatario: los espectadores de El Intermedio. No muchos, pues. La protagonista: la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, que atendió, sin excesiva amabilidad, a la cadena liderada por Emilio Aragón durante la cena de inicio político del PPCV en Teulada.

No, no me gustan los programas de humor. Menos, los temáticos. Los absurdos (como ‘Tonterías las justas’) porque sólo te fuerzan la sonrisa sin motivo alguno y sin otra ambición. Otros (como El Intermedio) porque buscan las bajezas políticas, y hay muchas, para encabronar a los espectadores. Apuesto por destapar la otra cara de los representantes políticos, ya que su cargo les expone a ello. Pero abogo, siempre, por hacerlo por delante, no por la espalda, y sin artimañas agregadas en post-producción (como se hartó de hacer la segunda parte de CQC).

No me gustan, al margen de quien se ponga la careta de provocador y quien sea el entrevistado. En este caso, son Gonzo y Castedo. Da igual, no deja de ser una anécdota.

Me pasaron el otro día el vídeo de la polémica, pocos minutos después de su emisión. Le eché un vistazo y me quedé con cuatro detalles, el penúltimo (en la sucesión temporal) fue el motivo por el cual me llegó el enlace del primer programa de la temporada de El Intermedio.

Discrepo con la actitud de Castedo. Me parece reprochable que en los primeros segundos del encuentro aparte sus ojos de la mirada del reportero, da igual quién sea y de dónde venga y, también, que, a priori, no le vaya a gustar la cuestión que le va a plantear. Atender a los medios, como ella bien sabe, va en el sueldo. Y atenderlos de manera correcta, en la educación (y mano izquierda) de cada uno. Ahí queda.

Me parece una anécdota que una persona, tú o yo, conteste con una fórmula similar con la que argumenta la alcaldesa de Alicante su estado de ánimo tras regresar de las vacaciones. [Qué envidia, ellas tiene]. Pero, es poco afortunada, si viene de un cargo político. Que sí, que ella invierte muchas horas diarias en el despacho y, sobre todo, en multitud de actos públicos. Que merece las vacaciones más que el resto de concejales (azules o rojos) del Ayuntamiento… Todo eso es cierto, pero hay que ser más listos y dejar esas recurrentes respuestas para el resto de ciudadanos. Los políticos deben dar gracias a diario por haber sido elegidos para desempeñar su cargo. Y no sólo decirlo, claro, sino pensarlo.

Me sorprende la salida de Castedo ante la pregunta sobre la imputación de Camps y Ripoll. Con escasa originalidad y, además, incorrecta. Entiendo que defienda a sus compañeros de partido, pero al menos que se base en argumentos válidos. Si hay imputación, hay acusación, tal vez, no haya delito, pero sí indicios. ¿Error del directo...? Puede, pero ante un micrófono, con su dilata trayectoria pública, se debe estar más espabilado. Y, siempre, correcto.

Dicho todo esto. Si hay un comentario en el vídeo que produce mi total rechazo… hay que esperar hasta el final. Entonces, el afamado Gonzo tira de demagogia, fácil recurso cuando el aludido se halla a varios metros de distancia, sin posibilidad alguna de defensa. “Con la que está cayendo y a la alcaldesa de Alicante lo que le preocupa es haber acabado las vacaciones, volver al trabajo. Cuatro millones de personas querrían estar preocupadas por volver al trabajo”, reza Gozo, ante la cámara, sin ningún elemento que perturbe su monólogo. Pues sí, la respuesta de Castedo es criticable, ahora, decírselo a la cara es una de las mayores virtudes de alguien que se hace llamar ‘profesional’. No hacerlo, demuestra que unos segundos para dar forma a un posterior vídeo cañero valen más que cualquier valor ético. Mala cosa.

Por estas razones, entre otras muchas, no me gustan los programas de humor político. Suelen, en demasiadas ocasiones, tirar de argumentos populistas para arrancar una sonrisa al televidente. Para eso, prefiero mantener el rictus serio. Decidme aburrida.

2 de septiembre de 2010

Aviso para navegantes

Reincorporados a la actividad bloguera, una advertencia: Internet, ese conjunto descentralizado de redes de comunicación interconectadas que utilizan protocolos TCP/IP, permite la libre circulación de ideas. No obstante, luego, cada usuario establece sus reglas. Y en este blog, todos los comentarios respetuosos tienen su espacio, siempre y cuando lleguen firmados. Para anónimos, los confidenciales.

28 de agosto de 2010

En marcha, de nuevo

El tren deja Albacete y se acerca, a buen ritmo, a su destino. En apenas unos minutos llegaremos a Alicante. Entontes, tal vez, estas líneas aún parezcan un borrador de ideas. Ya en casa, no habrá imaginación para trazar planes, sólo quedará tiempo para ponerse manos a la obra y ver qué depara el destino. Cuando llegue la ‘fumata blanca’ (si es que lo hace) ya habrá arrancado la Liga 2010/11. El campeonato del regreso del Hércules a la élite, después de casi tres lustros penando por categorías menores (aunque, seguramente, más propias para los blanquiazules que la actual).

El verano, el primero a tiempo completo sin ‘beca’ (llamado ‘máster asalariado’ por algunos iluminados), no ha dado oportunidad a la relajación. Los termómetros son un fiel reflejo de la realidad: un julio de aclimatación, para un final de agosto asfixiante. En el periódico, más de doce horas de trabajo diario han dejado grabado a fuego la cara menos amable de este oficio. Su plena dedicación. Aunque a nadie le debe sorprender.

Incontables horas de guardia en el Rico Pérez al bendito sol del verano, interminables viajes a la Orihuela más desconocida, donde los secarrales dan paso a eternos pasajes verdes, y más páginas, por norma, que noticias por trasladar a un lector tumbado en la hamaca de la playa han dado forma a dos meses largos, muy largos, que concluyen hoy a las 18 horas, cuando Rubinos Pérez dé el pitido inicial.
No ha sido nada fácil. Meter la cabeza en un grupo tan cerrado y estigmatizado con ciertos medios ha resultado, visto con cierta perspectiva, hasta gracioso. Aunque pasar la vida haciendo agujeros para respirar y que luego el inevitable abandono los tape… resulta algo ingrato.

No obstante, de vez en cuando, toca a la puerta alguna sorpresa agradable. Una de ellas, me asaltó en Alcoy, en los prolegómenos de un amistoso del Hércules, que a la postre quedó reducido a mera anéctoda. Aunque siempre, no sé por qué, esas sorpresas vienen con cierto regusto amargo. ¿Será porque la felicidad, además de no existir a tiempo completo, se envuelve en toques ingratos…?

Pero no todo ha sido trabajo. Después de mucho penar, he conseguido unir dos puentes de tres días. ¡Guauuu! Dos altos necesarios. El primero, a Barcelona. El segundo, a los ‘Sanfermines chicos’. Vamos: donde siempre y (casi) con los de siempre.Días agradables pese a ser más recordados que vividos.

Y así llega septiembre. Con un futuro algo incierto y una celebración sin ánimo para festejar. También a la espera de que la UAB decida si merezco estar entre ellos, a distancia. Si no fuera porque les agradeceré un supuesto ‘sí’ con miles de euros, podría dar la impresión de que les pido algo. Y no es así. Sólo busco una escapatoria a la rutina diaria. Ahí también tiene hueco, a priori, la promesa deportiva de todos los años, que se queda en voluntad inicial y busca excusas con el paso del tiempo. Aunque varios sistemas de mi cuerpo, cada vez con mayor insistencia, me suplican que ahora sí.

Más allá de lo personal, el curso se presenta apasionante. El Hércules en Primera División, entre los grandes, y las elecciones municipales y autonómicas a la vuelta de la esquina. ¿Qué más queremos! ¡Ah! Y el blog, después del [obligado] asueto veraniego, otra vez dispuesto para dar espacio a pensamientos varios.

En marcha, pues. Ya está todo listo para 'jugar' con el 'tiempo'

7 de julio de 2010

Mal día para ser blanquiazul


Demasiados días de celebración. La fiesta arrancó la tarde del pasado 19 de junio, cuando la victoria en Irún devolvió al Hércules a Primera División. El sueño de una ciudad (o parte de ella) ya era una realidad. Y con él llegaron otros, también importantes. Cuando la entidad blanquiazul apenas llevaba 24 horas entre la élite del fútbol español, la corporación municipal, con la alcaldesa a la cabeza, recibió a los ‘héroes’. Allí, en el Ayuntamiento, entre controvertidas frases de unos e inoportunos cánticos de otros, Castedo se erigió como la protagonista de acto. Como es habitual. La alcaldesa pidió la ayuda a los ciudadanos (¿?) para llevar a cabo la reforma del Rico Pérez. Con esta propuesta, que contó con el apoyo de la oposición, la fiesta herculana se prolongaba. No sólo se subía a Primera sino que además se iba a remodelar un estadio que, hoy, da vergüenza ajena.

Sin embargo, como marca la tradición, las buenas noticias en el Hércules no se pueden prolongar en el tiempo. Y ayer fue el día que aguó la fiesta. De madrugada se conoció la muerte del presidente más legendario del club, don José Rico Pérez. El máximo dirigente en la época de gloria del Hércules, con Arsenio Iglesias en el banquillo y un equipo que llevó al Hércules hasta la quinta posición en Primera División, falleció en la madrugada del pasado martes a causa de una insuficiencia renal. Cosas de la edad.

Hasta el tanatorio de La Siempreviva, donde descansaban los restos mortales de Rico Pérez, llegaron numerosas personalidades de la sociedad alicantina, entre ellos, el actual presidente del Hércules, Valentín Botella. Acompañado por el vicepresidente Juanjo Huerga, el dirigente blanquiazul se presentó con el rostro casi desencajado. Y no, no era por la muerte, esperada, de don José.

Desde primera hora de la mañana saltó la noticia en la ciudad, y se extendió al resto del país: la Policía estaba registrando el domicilio de Joaquín Ripoll. Luego, se sumaron a la lista las dependencias de la Diputación y las oficinas del máximo accionista del Hércules, Enrique Ortiz…

Ahora que parecía todo rodar de cara para los intereses del Hércules… salta la bomba, quedando el adiós de Rico Pérez como una anécdota. Y, echando mano de la broma fácil: la cosa huele mal, no desprende aroma de Loewe.

Las informaciones se acumularon durante toda la jornada, hasta altas horas de la noche. Se habló de altas cantidades de dinero en efectivo en el domicilio de Ripoll. También de que Ortiz se había entregado en una comisaría de Navarra, donde disfrutaba de unos días de vacaciones. Luego se especuló sobre detenciones que nunca se llegaron a confirmar. Demasiados rumores interesados que rondaron por las redacciones. Algunos, mal hecho, convirtiéndose en parte de las noticias que ofrecían distintos medios de comunicación. Hoy, claro, se esperan rectificaciones que nunca llegarán. Somos así.

¿Más polémica? El TSJ se desmarca de las actuaciones que llevaron a cabo este martes. Otros ven innecesario que decenas de policías (hasta un centenar según algunas fuentes) se desplazaran hasta Alicante para registrar domicilios y despachos. También puede parece excesivo que se detenga al presidente de una diputación provincial para tenerlo doce horas de espera en una comisaría, tomarle declaración durante apenas diez minutos y mandarlo, con las mismas, a casa. Aunque en estos tiempos, nada debe sorprender. Tampoco que Canal 9 situé como noticia preferencial el "caso Ripoll" cuando otro caso, el Gürtel, pasó de puntillas por las escaletas del ente autonómico.

Ahora toca esperar, escuchar a las partes, no creer ninguna versión (¿alguien dirá la verdad en todo este asunto?) y ver en qué queda este supuesto asunto de corrupción política. La experiencia dictamina que, a buen seguro, pocas responsabilidades se depurarán… Tal vez porque no sea necesario, entonces algunos deberían juzgar el ‘numerito’ policial. Tal vez porque los políticos, por contrato, presumen de demasiada cintura y escasa vergüenza.

Mientras tanto, ya veremos qué pasa con la ya firmada reforma del Rico Pérez. ¿Seguirá el Ayuntamiento adelante con la cesión de terrenos al empresario Enrique Ortiz? ¿Mantendrá el PSOE el apoyo a la remodelación del estadio? Incluso, ¿puede peligrar el Hércules si la operación policial acarrea consecuencias jurídicas? Años ha, Alperi, por aquel entonces alcalde de Alicante, le pidió a Ortiz que se hiciera cargo del Hércules, ante la paupérrima situación económica que atravesaba la entidad. ¿Llegará ahora otro punto de inflexión?

La Fiscalía dirigida por el tal Briones, la tan poco respetada Justicia y, sobre todo, el tiempo… señalarán a los culpables. Aunque, mediáticamente, ya hay sentencia. Y, muchos, la deben estar celebrando, pese a que en sus declaraciones sean más prudentes de lo que fue Ripoll cuando le tocó estar al otro lado en los presuntos casos de corrupción que manchan, día tras día, el nombre de esta Comunidad.

6 de julio de 2010

Menos Carrusel sin Paco

Ya se conoce la influencia (al menos, una de ellas) del despido de Paco González de la Cadena Ser. Los datos del EGM –esos que airean los beneficiados y desprecian los otros– determinan que el adiós del Carrusel Deportivo ha supuesto la pérdida de más de medio millón de fieles para la principal emisora del Grupo Prisa en el último tramo de la temporada.

Estas cifras no reflejan, sin embargo, la realidad completa del segundo trimestre en la radio española. ¿Por qué? Este periodo contabiliza los meses de abril, mayo y junio. Por tanto, durante la mitad de ese tiempo que muestra el estudio la ‘bomba’ aún no había explotado en la Ser. Entonces, Anido mantenía esa fingida compostura. Luego, la perdió.

Ahora toca pronosticar qué pasa la próxima temporada... Entonces, Paco González no dirigirá el programa decano de la radio española. Y se prevé que parte de sus compañeros tampoco estén en Gran Vía, 32. Apuesto que la audiencia volverá a mostrar su disconformidad. Y también lo deseo, para qué engañarnos.