11 de junio de 2014

Luces y sombras en el Ninot

Las Hogueras ultiman los detalles para, en apenas unos días, transformar por completo el ritmo habitual de la ciudad. Durante algo más de una semana, nada sabremos de la rutina admitida el resto de año. La Fiesta se hará dueña de cada esquina, contagiando a la mayoría y crispando a unos pocos. 

Uno de los ninots de la exposición.

Estos días previos, las actividades se suceden. Que si la Elección y proclamación de la Bellea del Foc adulta e infantil, que si el Certamen de Paellas en Lo Morant, que si la penúltima visita al taller del artista de la Hoguera Oficial... Y así, una tarde acabas en la Lonja del Pescado, dedicada a ver con tiempo y dedicación las propuestas que presentan las comisiones para conseguir el Ninot Indultat. Mirando de cerca, observando lo que en Hogueras se escapa entre prisas.

Uno de los ninots de la exposición.

El recorrido por la sala de exposiciones de la Lonja te permite encontrar pequeñas joyas, grandes críticas y figuras de relleno. Miradas con alma, detalles de la vida y demasiada pintura con acabado brillante. Incluso obras en las que todavía se observan las líneas, hechas a lápiz, que debieron servir de guía al artista para dar forma al acabado de turno. Pero también da tiempo a reparar en algunos detalles que deslucen el arte en cartón-piedra o sucedáneos, cuya mejora dependería más de la voluntad de hacerlo bien que del dinero invertido en el trabajo. Y es que no son pocos los que acuden a la exposición, cámara en mano, para llevarse una imagen de algunas de esas figuras que en unos días serán solo recuerdos. Sin embargo,el entorno no lo pone nada fácil. Por un lado la luz, que no hace más que apagar las imágenes y generar molestas sombras. Por otro, algunos elementos, como diferentes señalizaciones, que podrían disimularse para mejorar la perspectiva general de la exposición. Sin olvidar esas rajas que trepan por las paredes, que en poco ayudan a la hora de disfrutar de una muestra de arte. Detalles, al fin y al cabo. Detalles que marcan la diferencia. Porque no debería ser lo mismo colocar ninots en fila que organizar la Exposición del Ninot, en busca de los mejores para salvarlos del fuego. 

Uno de los ninots de la exposición.

Pese a esa luz, y otros defectos, merece la pena dedicar un rato a observar de cerca las piezas que llevan a concurso los artistas fogueriles. No se ve mucha crítica, aunque las que se dejan ver compensan la neutralidad de la mayoría. Pero sí que hay intención, sobre todo en los ninots infantiles, donde los detalles son la salsa del resultado final. Y no debo ser la única que lo piensa. De hecho, la principal sorpresa que me llevé ayer nada tenía que ver con la pintura, el lijado o las terminaciones, sino con la asistencia de la gente, sobre todo a la sala que acogía las propuestas infantiles. En un momento, una veintena de personas nos dimos cita en la Lonja del Pescado. Y eso que el acceso no es gratis, ya que hay que pagar una simbólica entrada. Ahí, con el buen ambiente que se vivía entre ninots, pensé en el Concierto de Música de Hogueras que se celebra hoy en el ADDA. Para la cita musical, las invitaciones se agotaron en menos de una hora, por lo que acudir es casi un acto de fe. ¿No se podría poner un precio también simbólico para el concierto y destinar ese dinero recaudado a alguna entidad necesitada? Ahí lo dejo. 

Uno de los ninots de la exposición.

Y pagar seguro que no, pero dudo también que alguien -en total uso de su objetividad- emitiese algún voto por el ninot que presenta a la exposición (aunque no entra en concurso) la hoguera oficial. Apostaría fuerte a que, en caso de ser uno más, no se llevaría nada más que los votos de su comisión. Y tal vez, ni esos. Sí, efectivamente, la figura que expone la hoguera de todos los alicantinos tendría que superar unos mínimos. Y este año no lo hace. Es todo menos un ninot. Error. 



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Ampliación: La votación popular decidió el pasado jueves que el ninot «El llanto del Fauno», de la hoguera La Ceràmica, se salve del fuego el próximo 24 de junio. En infantil, el elegido fue la propuesta presentada por Foguerer Carolinas. Ambos ninots consiguieron la victoria por una amplísima mayoría. 

26 de mayo de 2014

El silencio político como respuesta a unos malos resultados electorales en Alicante

No sé qué sucederá durante la jornada de hoy, pero anoche todos se escondieron. Los máximos representantes de PP y PSOE en la ciudad de Alicante optaron por el cobarde silencio, ante la cascada de malas noticias que llegaban desde las urnas. Algunos, los que anticiparon el descalabro, ya anunciaron a media tarde que no harían valoración alguna a los datos extraídos de los colegios electorales en la ciudad. Otros, vete a saber por qué motivo, optaron ya de noche por dejar sonar el teléfono al recibir la llamada de turno, pactada incluso en algunos casos.

Ellos verán, del silencio sólo es dueño uno mismo. Pero si algo queda patente tras las Elecciones Europeas de ayer es que la gente está hartita, y ya no sólo de palabra sino también con hechos. Ellos, los que todavía ostentan el bipartidismo en Alicante, tendrán que decidir si siguen la estela que va rumbo al fracaso más inmediato o, por el contrario, acceden a dar un paso al frente, cambiando de raíz su forma de hacer una política que cada vez tiene menos adeptos. Anoche tenían dos alternativas: ocultar la cabeza en la arena o salir a dar explicaciones, participar en el simple ejercicio democrático de valorar el resultado de unas elecciones. Optaron por lo segundo, en eso sigue viva esa manera tan similar de hacer política de PP y PSOE.

Al frente de los que optaron por el silencio, Sonia Castedo. La principal cabeza visible del PP en Alicante lleva días que apenas se le oye, escudada en su baja maternal oportuna para desaparecer en campaña, pero eso no es eximente para que anoche, como alcaldesa de Alicante, hiciera un mínimo alto en su reposo y compartiera su visión de los resultados, tanto a nivel global como sobre todo desde una perspectiva más localista. Pues ni mu. Ni ella, ni sus concejales más cercanos. El actual alcalde en funciones, Andrés Llorens, también prefirió no responder a las llamadas, mientras que la portavoz del equipo de gobierno, Marta García-Romeu, vino a decir que la valoración poselectoral tendría que llegar desde lo más profundo de los cimientos del partido. Vamos, circunloquios aparte, tampoco quería opinar. Y así podríamos seguir con la lista. Sólo hubo una excepcion, todo hay que decirlo. Alguien accedió a hablar: Luis Barcala, concejal de Sanidad. Bien por él, aunque la responsabilidad debió asumirla algún cargo superior. Por eso de la jerarquía, vamos... Pero los populares de Alicante no sólo permanecieron callados anoche ante las valoraciones solicitadas por los medios de comunicación, sino que tampoco se les pudo ver por las redes sociales, pese a que algunos presumen de actividad en Twitter o Facebook. De hecho, durante la campaña no perdían ocasión para subir el mensaje que tocaba o la foto con caras sonrientes en el mitin de turno. Pero ayer todo fue distinto. Silencio absoluto.

Perfil de la cuenta en Twitter de Luis Barcala (a las 15:45 del 26 de mayo)

Perfil de la cuenta en Twitter de Carlos Castillo (a las 15:45 del 26 de mayo)

Perfil de la cuenta en Twitter de Belén González (a las 15:45 del 26 de mayo)
En la bancada opuesta, aunque anoche iban casi de la mano en el trance de asumir la debacle del bipartidismo y en el posterior silencio como respuesta a los votantes, se situó el PSOE. En este frente, la cuestión se complica. Piensas en portavoces, ejecutivas, familias y cuñados molestos. Una vez compuesto el árbol, elaboras un orden de prioridades: se llama a fulanito; si no quiere hablar, lo intentas con zutanito, si… Y así hasta el infinito y más allá. Y no es un decir, casi hubo que llegar al infinito para conseguir una valoración de los resultados socialistas en la ciudad de Alicante. El portavoz de PSOE en el Ayuntamiento, Miguel Ull, parece ser, cambió de opinión según fue transcurriendo la jornada. Si a primera hora de la tarde le parecía correcto comentar el resultado que saliera de las urnas, más tarde debió pensar lo contrario. O esa interpretación se extrae cuando se intenta con ahínco la comunicación y nadie responde al otro lado. Entonces pruebas, según esa improvisada lista de prioridades, con el líder de los socialistas en Alicante y diputado nacional... Y más agua. Gabriel Echávarri, cuyo objetivo es comandar las listas del PSOE en las próximas municipales, tampoco tuvo a bien valorar la decisión de los alicantinos. Al final, según fuentes del partido, la «patata caliente» tenía que recaer sobre Lalo Díez, portavoz de la Ejecutiva en Alicante o algo así... Resumiendo, el que suele da la cara cuando la foto va a salir turbia, como era el caso. Bien por su parte, todo sea dicho.  

En esta ocasión, las principales cuentas de los socialistas en Alicante también se quedaron mudas anoche. Bueno, no la de todos. Los ‘rebeldes’ sí que se dejaron ver, admitiendo el mal resultado del PSOE en las elecciones y sugiriendo medidas para cambiar la dinámica de la formación. En cambio, de los oficialistas nada se supo. En la cuenta oficial del partido en la ciudad, tan sólo se puede ver [cuando ya han pasado 16 horas desde que se conocieron conocen los resultados] un retuit a una respuesta de un comentario hecho por un concejal de EU. Cuestiones menores, de las elecciones en sí, nada. En la misma línea se muestra a estas horas la cuenta personal de Gabriel Echávarri, donde en la última actualización se le puede ver votando el domingo por la mañana en un colegio electoral de Alicante, además de otras más antiguas en mítines del final de campaña, entre ellas, una con Ximo Puig y Rubalcaba, que acaba de anunciar su adiós. Del nuevo puzle que han dibujado los votos en las urnas europeas y sus consecuencias más cercanas, mutismo absoluto.

Perfil de la cuenta en Twitter del PSOE en Alicante (a las 15:45 del 26 de mayo)
Perfil de la cuenta en Twitter de Gabriel Echávarri (a las 15:45 del 26 de mayo)
Uno de los comentarios de Elena Martín en su perfil de Facebook

Comentario de Alejandro Parodi anoche en su perfil de Facebook
Comentario de Gabriel Moreno anoche en su perfil de Facebook

Y así transcurrió otra noche electoral, entre la euforia de algunos y el reprobable silencio de otros. Estos últimos no tardarán en hablar, en dar voz propia a las reflexiones ya oídas a otros representantes de sus mismos partidos, en ser meros altavoces. Este relato de hechos, a modo de reflexión personal, sólo pretende un objetivo: explicar a quien llegue hasta aquí por qué esta mañana los alicantinos no han podido leer en el periódico las valoraciones de los líderes de los todavía principales partidos en la ciudad. Que sigan así, y las consecuencias no harán más que anticiparse a la evolución natural. El apoyo lo han empezado a perder, pero ellos saben que en política todo puede empeorar. Sólo hay que empeñarse, y ya van por el buen camino.   

3 de marzo de 2014

Si quieres crítica, al Carnaval de Cádiz


Poco se ha salvado de la feroz y divertidísima crítica de los gaditanos en su Carnaval. Este año, ha habido para todos. Se ha cantado contra los recortes en Educación y Sanidad, la Ley del aborto, la corrupción y sus caras políticas, la entrega de las armas de ETA, la reforma laboral, la polémica Ley de seguridad ciudadana, la Casa Real, la sumisión de España al Gobierno alemán…, además de numerosos asuntos más suyos, relativos a Andalucía o a Cádiz. Y también hubo bromas más mundanas, como las relacionadas con el vídeo de Olvido Hormigos, y no precisamente el del salto de trampolín. Pero como decía, han ido al cuello. Los chirigoteros tenían material y parece que no saben lo que es el miedo. Y de vergüenza, mejor ni hablamos.

Con una sonrisa instaurada en la cara, han criticado sin eufemismos al poder político, amparándose en el popular Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas, conocido fuera de Cádiz como «las chirigota» del Teatro Falla. Técnicamente, no todas son chirigotas. Pero eso, ¡qué más da! Lo importante va más allá. Han repartido a todos los que, a su juicio, lo merecían. Que, visto lo visto, son muchos. No se han escudado en la infame excusa de no mezclar política y fiesta. Allí no. Aquí, en cambio, la cosa cambia. Leía estos días reportajes sobre las Fallas, en los que se venía a pedir la vuelta de la crítica a los monumentos valencianos de cartón-piedra. No era una exigencia, era casi una súplica. Y aquí tendríamos que hacer lo mismo. ¿Recuerdan cuando las escenas de las hogueras venían cargadas de crítica, ironía y sarcasmo? ¿Recuerdan cuando rodear una hoguera, leyendo las cartelas y parando en los ninots, era sinónimo de risas y buen humor? Yo también. Recuerdan, por tanto, cuando se «arreaba», bajo el pretexto de la tradición de las Hogueras, a los políticos, a los miembros de la Gestora e incluso a los propios ciudadanos y festeros. Ya poco queda de todo eso. Cada mes de junio resulta más complicado encontrar pellizcos de crítica en los monumentos, una decadencia que pronto tocará fondo. Eso sí, los que se atreven, que son una minoría, acaparan la atención de casi todos. Normal, son bichos raros en gravísimo peligro de extinción.

Y, por el contrario, no vean las risas con las chirigotas. No dejan títere con cabeza, que se dice en estos casos. No pueden imaginar la envidia que sentía estos días mientras escuchaba esa ristra de «zascas» a todo ser viviente: que si a la alcaldesa, a los sindicatos, a la Junta, al Gobierno y a la oposición… Hasta al Santísimo, si se descuidaba. Y aquí, res de res. ¿Para qué vamos a criticar a los que nos mandan, no? ¿Para qué vamos a aprovechar esa ocasión tan nuestra para reprocharles sus errores? Mejor, calladitos… No se vayan a enfadar esos mandamases y nos vayamos a quedar sin subvenciones o nos vayan a exigir más y más permisos –con sus engorrosos papeles añadidos– para montar el mercadillo o la tómbola de turno… Dicen los mal pensados –vete a saber si con razón– que estos motivos, y similares, han limpiado de crítica nuestras hogueras. Sí, de esa crítica que de tanta personalidad vestía a la Fiesta. Y a este ritmo, como pasa en esta bendita ciudad, habrá un día –me da que no muy lejano– en el que la crítica de hogueras solo la recuerden los más viejos del lugar. Síntomas ya hay... 

En Cádiz, entre tanto, siguen a los suyo. Haciendo gala de una libertad que aquí parece perdida hace tiempo. “En el Consejo de Ministros se decidió por unanimidad hacer una chirigota para venir a tu Carnaval. Prometemos divertir, prometemos disfrutar, no sé para qué prometemos si luego no cumplimos ”, cantaba para romper el hielo la chirigota de José Antonio Vera Luque, alma mater de los absolutos protagonistas de esta edición. Representaban al Gobierno de Rajoy, con sus ministros perfectamente caracterizados, y cantaban estribillos como: “Ponme la mano aquí, aquí pónmela un poquito. Ponme la mano aquí y aquí ponme el sobrecito”. Y mucho más… Vean (*), disfruten y olviden rápido, que poco o nada de todo eso se verá por Hogueras.






(*) -> Chirigotas de los ganadores en la final y en la semifinal del concurso de este año. ¡A cuál mejor...!

22 de febrero de 2014

Una «muerte» anunciada

Postigo, Jiménez y Llorens, en un acto reciente en Alicante//Jose Navarro

A nadie escapa la fluida relación entre Mariano Postigo y las redes sociales, donde su presencia es casi continua. Ya sabido su relevo al frente de la Concejalía de Fiestas, Postigo publicó un «tuit» de una noticia cuyo titular recogía una frase de Aitor, defensa del Hércules: «Yo me dedico a trabajar, pero hasta el momento no me da resultados». No sé si fue casualidad, que no lo creo, pero ese mensaje bien puede ser su breve y personal resumen al frente del área. Y es que nadie dijo que el trabajo fuera suficiente… Ya que por falta de horas, seguro que no se ha producido su destitución. Y por reforzar el área de Deportes, tampoco, no nos engañemos. ¿Entonces…?

Igual de notoria que es su afición a las redes sociales, también lo era su falta de «feeling» con los dos presidentes de la Federación de Hogueras con los que ha coincidido en su etapa en Fiestas. Nunca hubo buena relación con Pedro Valera –buen amigo de Llorens– ni posteriormente con Manolo Jiménez –cuñado del citado Llorens–, y de nada sirve poner paños de agua fría en unas heridas que pedían amputación. Así que la salida de Postigo era cuestión de tiempo. Y es que la fiesta del fuego tiene mucho poder en Alicante, por lo que resulta baldío tener el respaldo del resto, como la Semana Santa o los Moros y Cristianos. De hecho, dicen que ahora resulta casi imposible ganar unas elecciones municipales sin contar con el apoyo de los festeros. Y dicen también que la alcaldesa, que cuenta las semanas para volver a ser madre, ya estaba cansada de unas desavenencias que al final le acababan por salpicar. Que si uno le iba con tal y el otro le iba con cual… Así que a pocos sorprende el relevo en Fiestas, era la crónica de una muerte anunciada.

Cuenta Jiménez que al principio la relación no fue mala. Y me da la impresión de que no es así, que incluso antes de poder ser mala ya era peor. Y todo por el apoyo (más o menos velado) que dio el ya exconcejal de Fiestas a la otra candidatura a la Presidencia de la Federación de Hogueras, liderada por José Luis Torres. No gustó, y nunca se acabó de perdonar. Tampoco gustó en la Fiesta que Foguerer Carolinas se llevara el premio especial de las últimas Hogueras, una decisión del jurado con la que también se acabó señalando al entonces edil. Y así, un largo etcétera. Y es que en general, nada gustaba. Ni a uno lo del otro ni al otro lo del uno. En los actos de Hogueras, ya fueran oficiales o simplemente organizados por comisiones, sólo faltaban las apuestas: ¿Se saludarán?, ¿se hablarán?, ¿se evitarán?... Unas preguntas que, sin ánimo de buscar culpables, en poco ayudaban a las Hogueras.

Y en éstas llega «Nino», que para algunos nunca dejó de ser el concejal de Fiestas en la sombra. Él gusta a los implicados: a uno, por raíces familiares, y a otros, por cuestiones de concentración de poder. Llorens ya tiene en sus manos las áreas con mayor peso económico y poder social en Alicante. Y en breve, tendrá el Ayuntamiento a sus pies, con la baja por maternidad de Castedo. ¿No será esto, por tanto, un movimiento con mirada electoral? Como aquel, recuerden, que le ascendió de «teniente de alcalde» a «vicealcalde». Improbable no parece, ¿verdad?

Sea lo que fuere, nos cuentan las partes que éste era el golpe de efecto que necesitaba Alicante. Los problemas se acabaron. El deporte, ya lo tenemos solucionado. Las fiestas, por el camino correcto. Las relaciones personales, de una calidad inmejorable. ¿Y la ciudad? ¿Cómo tenemos la ciudad?

10 de febrero de 2014

Alicante 2013: AVE, CAM, TRAM y otras pinceladas

La memoria de este 2013 que se escribe ya en pretérito se asienta sobre tres realidades que ya forman parte de la historia de la ciudad de Alicante, aunque son muchas más las noticias que han modelado doce meses rebosantes en lo informativo. Esos tres hechos, eso sí, coinciden en un aspecto: llegaron tarde, mucho más tarde de lo esperado por los alicantinos.

Cuando la ciudad ya se preparaba para disfrutar de las Hogueras –aunque luego la fiesta pasó a un segundo plano por la trágica muerte del pequeño Aarón–, el AVE llegó a Alicante. Y lo hizo, como es habitual, con años de retraso. En ese primer tren de alta velocidad que procedía de Madrid, viajaba a bordo el príncipe de Asturias, el presidente Rajoy y el molt honorable Alberto Fabra, entre otros. Pero afuera no había pancartas de bienvenida, no, afuera lo que hubo fue una sonora y a la postre polémica protesta, que obligó a los políticos a salir casi derrapando de la remozada estación alicantina una vez concluida la inauguración.



Apenas tres meses después de que la alta velocidad entrara en la ciudad, la controvertida línea 2 del TRAM se puso en marcha. Lo hizo casi tres años después de que las obras finalizaran, obligando a los alicantinos a demostrar una vez más su infinita paciencia. Entonces, allá por septiembre, arrancaba la conexión por tranvía entre San Vicente, la Universidad y Alicante. Empezó despacio, porque el primer día no estuvo exento de polémica. Tal fue así que el protocolario «corte de cinta» se realizó bajo tierra, en la estación de Luceros, fuertemente custodiada por la Policía. Abajo, los habituales: Alberto Fabra, José Císcar, Sonia Castedo y Luisa Pastor, que tuvieron que llegar hasta el centro de Alicante en coche oficial, ya que el viaje inaugural del TRAM se suspendió por las protestas que bloquearon las vías en varios puntos del recorrido.



Aunque para malestar, menos notorio pero más generalizado si cabe, el provocado por la CAM, con sus políticas de gestión y sus dirigentes. Durante meses, decenas de afectados se concentraron semanalmente a las puertas de la sede central, en Óscar Esplá. Por allí, hace poco más de dos inviernos, muchos directivos manejaban a su gusto el futuro de la caja alicantina. Ahora, algunos de ellos cargan con imputaciones por delitos de esos que acarrean años de cárcel. Y más de uno, incluso, ya sabe lo que es pasar una noche entre rejas. Así la CAM, con esos últimos coletazos en los tribunales, monopolizó buena parte de las conversaciones de los alicantinos en este 2013. No es para menos.



Y es que en este año que acabamos de finalizar, los ciudadanos han dejado de metabolizar el malestar provocado por tantos y han mantenido el propósito de exteriorizarlo, compartiéndolo con otras miles y miles de personas. Un hartazgo que también se ha palpado en Alicante. Tanto es así, que la ciudad ha registrado algunas de las manifestaciones más multitudinarias de su historia, aunque un peldaño por debajo de las que se vieron en 2012. Y no ha sido algo esporádico, sino que en decenas de ocasiones, miles de personas se han echado a las calles de la capital para gritar contra las políticas de los Gobiernos de Rajoy y Fabra, contra los recortes y la corrupción, contra el desempleo, los impagos a los dependientes, el copago farmacéutico, las tasas universitarias y judiciales, la nueva ley de Educación de Wert… Y así un interminable etcétera.

Pero este 2013 ha sido mucho más que AVE, TRAM, CAM e indignación social. Mientras la ciudad duda de si Ikea se instalará algún día en Alicante, el plan Rabasa –que contemplaba la construcción de unas 13.000 viviendas– ha acumulado en los últimos meses un varapalo judicial tras otro, anulando el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) el visto bueno dado por el Ayuntamiento años atrás. Y los comerciantes también dudan, pero ellos de si la liberación de horarios ha servido para algo.

Entre tanto, el Gobierno local corta de aquí y de allá para cuadrar el exiguo presupuesto de 2014, todo por esa millonaria deuda que acumulan las arcas públicas y que ha obligado a la alcaldesa Castedo a ceder el control de las cuentas municipales al Ministerio de Hacienda. Las Hogueras, por su parte, encaran este año sabiendo que las mascletàs tendrán una nueva ubicación, y es que la fuente de Luceros ya no aguanta más. Es lógico, la combinación es insuperable: materiales deficientes y una conservación aún peor.

En este 2013, Alicante también dijo adiós a dos personajes irreemplazables. El primero, Enrique Cerdán Tato, ha sido historia viva de la ciudad, ejerciendo durante décadas de cronista oficial, mientras que el segundo, Arcadi Blasco, dejó su impronta en la capital a través de reconocidos monumentos repartidos por sus calles, como el homenaje a la Constitución Española. Unas calles que muchos jóvenes alicantinos ya no pueden transitar a diario, y es que se han visto obligados a dejar atrás a sus familias y amigos para buscar alguna oportunidad laboral lejos de España. Y todo porque la ciudad que les vio nacer, siguiendo la estela del conjunto del país, ha duplicado su número de desempleados desde el inicio de la crisis, allá por 2008.

En estos doce meses, vemos que Alicante ha sonreído y se ha indignado, aunque no sé si por igual. E incluso ha sido protagonista de la actualidad nacional. Pocos medios fueron ajenos al paso por los juzgados de los dos últimos alcaldes de la ciudad, Luis Díaz Alperi y Sonia Castedo, o de que la «contrata del siglo» (la millonaria recogida de basuras y limpieza viaria) fuera a manos del siempre protagonista Enrique Ortiz, que también cuenta con asuntos pendientes con la Justicia y que el pasado verano tuvo que sortear la acusación del amaño de partidos vertida contra el Hércules por el obstinado presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), Javier Tebas. Los blanquiazules, eso no cambia, mantienen el nivel de finales de 2012, ahí siguen coqueteando en exceso con la parte baja de la tabla. Aunque peores fueron las noticias que llegaron desde el Lucentum, que tras años de gloria en el baloncesto nacional no pudo evitar caer al fondo del pozo en este 2013. Pero sin desprenderse de la millonaria deuda que deberán pagar poco a poco los alicantinos y que se arrastra por el mal hacer de los gestores que han pasado por el club en los últimos años.

Y para combinar las luces con las sombras, María José San Román devolvió a su ciudad a la élite de la gastronomía. Fue en el epílogo de este 2013, consiguiendo una estrella Michelin para su «Monastrell». La chef, alicantina de adopción, presume de ser embajadora del azafrán y del aceite de oliva. Falta por ver si incluirá las setas entre sus productos predilectos ahora que están tan de moda en la ciudad de Alicante. Veremos.


*Balance del año 2013 en Alicante para el Anuario de la Asociación de la Prensa de Alicante (APA)

23 de enero de 2014

Rosell marca el camino a los imputados



Políticos imputados, tomen nota: Sandro Rosell ha dimitido. "Mi etapa aquí ha terminado". Con estas palabras, el hasta hoy presidente del FC Barcelona ha hecho pública su decisión de apartarse del club por el «caso Neymar», en el que se investiga el fichaje del jugador brasileño. El dirigente catalán, con su paso a un lado, deja al frente de la institución a uno de sus escuderos, Josep Maria Bartomeu. Pero, para los menos futboleros, no crean que el señor Rosell ha sido condenado por "distraer" dinero en el fichaje del «crack» brasileño... De hecho, ¡Rosell aún no está ni imputado! Por ahora, el juez Ruz ha admitido a trámite la querella interpuesta por un socio del Barcelona por el fichaje de Neymar, atendiendo a la posibilidad de "una simulación contractual". Sin embargo, el magistrado de la Audiencia Nacional ha asegurado que, por el momento, no es "urgente" citar a declarar al querellado. Pese a todo, Rosell ha dimitido. Se ha ido. Y no, no por ello hay que erigirle ningún monumento ni organizar un acto de agradecimiento público, pero su actitud sí podría servir como ejemplo para tantos y tantos políticos de nuestro entorno que, pese a estar ya imputados, se agarran al sillón y ni se plantean dejar el cargo, al menos de manera temporal hasta que el proceso judicial que les mantiene imputados llegue a su fin. Se escudan, como hemos oído repetidamente, en una presunción de inocencia tan manoseada que ya la pobre ni sabe dónde quedó la ética que también se presuponía a todo representante público.

Rosell, al contrario que los citados políticos [cada uno que ponga el nombre que más rabia le dé], no ocupa un cargo en un organismo público, aunque sí ha sido durante más de tres años el máximo mandatario de una institución (deportiva) de relevancia mundial. Pero él, consciente de la trascendencia del caso, ha sabido retirarse a tiempo, haciendo gala al menos de cierta honestidad, sin aferrarse al cargo como si le fuera la vida en ello. ¿A qué espera alguno de nuestros políticos para dar ese mismo paso? No será por candidatos, no... En la Comunidad, se cuentan por decenas los políticos que, estando en activo, se encuentran imputados por algún delito vinculado a la corrupción. ¿Y cuántos han dimitido? Déjenlo... A ellos, parece ser, sí les va la vida en el cargo.