5 de julio de 2008

¿Cambio…?

¿… o simplemente un hecho puntual? Parece más viable la segunda opción, pero todo es posible. Tal vez estamos ante una apertura en la mentalidad de algunos colectivos y no nos percatamos. Ojalá.

La actitud de este párroco es sorprendente y sobre todo si la comparamos con la que adoptó hace apenas unos días el alcalde de Alicante, al rechazar la petición del izado de la bandera arco iris en el Ayuntamiento por parte del colectivo DecideT. Posturas más enfrentadas, imposible.

Pienso, realmente, que el balcón del Ayuntamiento no debe ser el marco para colocar cada día una bandera distinta, en función de la reivindicación que toque esa jornada. Una parroquia, sin afectarme lo más mínimo, seguramente tampoco. Sobre todo, porque apuesto a que los gestos no sirven si la actitud global no varía un ápice. Lo importante es la conciencia colectiva. Colocar una bandera un día y retirarla al siguiente no es más que un hecho efímero. Y, por tanto, ineficaz.

Eso sí, para ondear la «multicolor» ya está la Miembra en cuestión. En fin, si es su ilusión... que lo disfrute. Ahora, también podía ahorrar fuerzas para asuntos más relevantes que participar en una caravana lúdico-festiva.

3 comentarios:

Xavi dijo...

Es un hecho puntual y efímero el de colocar una bandera en un sitio, pero en este caso no lo ha colgado cualquiera en su balcón. Lo ha hecho un cura en su parroquia. El simbolismo es tremendo. Y harían falta más acciones de ese tipo.

Los ayuntamientos son la casa de todos, y si de vez en cuando sirve colgar una bandera para reivindicar una causa, estoy de acuerdo en que se haga. También ahi hay simbolismo: el apoyo de las instituciones.

lorenacalvo dijo...

Apoyo a Carol. Me parece perfecto que quieran integrar a los gays y lesbianas en la sociedad, pero lo de la bandera lo veo tan absurdo... Recordando nuestra conversación del otro día: cuando sea el Día del Oso Polar, ¿ponemos a un oso en el balcón?

Rau´l dijo...

Estaba pensando yo... ¿No le véis algo parecido con las manifestaciones en Madrid. Cuando no son los bomberos, son los taxistas, cuando no son los amantes de la bicicleta, son los anti-lo que sea. Todos los días hay alguna.

La bandera está claro que no se puede poner cada día una reivindicación. Supongo que este hecho sería por lo que choca, que en una iglesia haya una bandera gay, pero claro está, no puede haber una bandera cada día. Habría que crear un Ministerio de banderas, y un puesto público más que pagamos todos...

A disfrutar como podáis estos momentos de CRISIS. Sí, CRISIS sin eufemismos.