29 de mayo de 2012

Y ahora te quejas...

«Volvió Julio Aparicio al lugar del crimen y perpetró otro con un toro de Las Ramblas de expresión bondadosa, la carita abierta, colorado y bociblanco. Lo mató de una puñalada pescuecera y sumó otro petardo a su paso por Madrid»... Así se despacha Zabala de la Serna, crítico taurino de El Mundo, en la tarde de la retirada de Julio Aparicio. Sin desperdicio. Por si el sevillano tenía alguna duda después de tomar la sorpresiva decisión...

Y luego los futbolistas se quejan por un simple adjetivo en la valoración de un partido; los políticos, por el enfoque que se le da a una rueda de prensa sin más o el presidente de una asociación vecinal, por el espacio dedicado a un tema que no hay por dónde coger... Que lean y recapaciten. Y esa gente (los toreros, digo), Aparicio incluido, se juega la vida cada tarde que pisa el albero de una plaza de toros. Lapidario. Mortal...

El palo, para ti; la zanahoria, ya me la quedo yo


Antonio Sempere, digamos, no es santo de mi devoción, no ocupa mis oraciones nocturnas. Y a Vicente Seva, no tengo el placer de conocerlo. Eso sí, vino –invitado por su colega Olivares– hace unos meses al máster de Industrias Creativas a darnos una «lección» de cine. Mejor habría sido ocupar esas cuatro horas en cualquier otra actividad, sin duda. Y del llamado «séptimo arte», sé lo justo, lo necesario, menos de lo que me gustaría, no más que una aficionada que se deja los cuartos en taquilla un par de veces al mes con el trivial objetivo de desconectar por un rato de rutinas y obligaciones.

Puestos en antecedentes, me ha sorprendido encontrarme hoy en el periódico con una opinión, tan demoledora como argumentada, firmada por Antonio Sempere. Una bofetada directa, sin intermediarios, en la cara de Vicente Seva, en su condición de director del Festival de Cine de Alicante. Una vez leída, me asaltan algunas dudas… Y ahí quedarán, no creo que les vaya a encontrar las respuestas adecuadas. Dice el artículo:

«Cuán atrevida es la ignorancia. El amigo Vicente Seva va lanzando titulares en los que no se corta al afirmar que su festival de cine tiene potencial suficiente para convertir a Alicante más pronto que tarde en un nuevo Cannes, sin darse cuenta de que a su alrededor hay algún niño y no tan niño que le apunta, como al emperador, diciendo: "Pero si va desnudo..."».

«[…] Y esgrimir las razones por las que considero que el Festival de Cine de Alicante no pasa de una reunión de amigos, que nunca es mala cosa, y muy poco más. Programaciones más relevantes, más cinéfilas y más rigurosas, se pueden encontrar en cualquier parte […]. A ninguno de sus responsables les habrán leído, jamás, compararse con Cannes. Están vestidos. Pisan tierra».

«Dice Vicente Seva que a la última edición del Festival de Cine de Alicante se han presentado más de 600 cortometrajes de los que ha seleccionado para competir 20. No sé qué para qué tantos, si los que tienen que estar, no están. […] No están los cortos del año. Que sí se vieron en Semana de Cine Ibérico de Badajoz, en Málaga, en Medina, en cualquier evento organizado con un mínimo de criterio». 

«Más claro todavía, ¿por qué si Ferrández viene habitualmente a impartir cursos durante el festival, y este año también lo va a hacer, cobrando por ello, puede participar como concursante? El totum revolutum en este festival entre conocidos es considerable».

«Ya que hablamos de amigos, ¿se puede consentir que durante dos meses haya figurado en la web el nombre de uno de los cuatro miembros del jurado de la crítica, Luis López Belda, con una errata en la ortografía tan enorme como escribir Velda con V en un apellido que nunca admite este fonema?».

«Todo es tan disparatado en el Festival de Cine de Alicante que no soporta ni una mínima revisión en serio. Da la sensación de que es tan efímero (en el sentido más fallero de la palabra), tan transitorio (quién se acuerda ya del Teatro Principal, quién de la plaza del Consistorio, quién del Castillo, quién de las palabras de Elsa Martínez, que en su parlamento de hace un año parecía iba a durar siempre) que lo mejor es tomárselo como lo que es: como dos galas presentadas por el amigo Larrodera, un amigo de los de verdad. Y pelillos a la mar».

Me sorprende que Sempere haya dado el paso de hacer pública su opinión acerca del Festival de Alicante y de su director. Me sorprende, aunque sólo en parte. Me sorprende más por venir de su contenida pluma, que por el fondo en sí de sus palabras. Una crítica repetida, más que recurrente en petit comité, en cualquier círculo cinéfilo de la ciudad. Una crítica que, no obstante, no se deja notar en las crónicas que se publican en los medios durante el evento (que, por cierto, arranca este próximo sábado con la gala inaugural en el Adda). Da la sensación que, raro en Alicante, se intenta echar arena encima para tapar de aquella manera una realidad sabida por todos: el Festival sólo tiene margen de mejora. Un margen que, pese a todo, sigue sin recortar su distancia con el «ideal» pese a los años que han transcurrido desde su origen. Una reunión de amigos, que dice Sempere, aderezada por un par de «caras bonitas»,… y prou

Pero en este punto del relato, leída la opinión, me asaltan un par de preguntas. ¿Le habrá transmitido dicha valoración, la mismita que publica hoy, al propio Vicente Seva? Y de hacerlo, me sigo preguntando, ¿por qué Sempere no ha renunciado a ser miembro del jurado de la crítica (ahora, todavía se mantiene entre el poker de críticos)? Si tan malo es el Festival, que parece serlo, ¿para qué estar presente ahí? Es tan lapidaria la crítica, que resulta difícil encontrar acomodo para las medias tintas. Digo yo…

28 de mayo de 2012

A un amigo, así


No sé si ustedes conocen al profesor Ors Montenegro, a Miguel. Si no tienen el placer, les invito a acercarse a su persona. No les defraudará. Ahora ocupa su tiempo, entre otras cosas, como concejal socialista en Elche. Pero eso pasará… No así su genialidad, que le acompañará por el resto de sus días. Leía ayer una opinión firmada por Paco Sánchez, director del CEU de Elche, que no hace honor a la figura de Miguel, pero que algo se aproxima. Él va mucho más allá… Rescato las líneas para sumarme a ese reconocimiento público. Y también para, en un futuro, tener una herramienta que me haga recordar cómo se escribe directo desde el corazón. He aquí una carta de amigo…


Hace ya muchos años, dejaste tu currículum en el CEU. Igual pensaste que nadie lo revisaría. Por entonces, y sigue siendo ahora, revisamos y atendemos las solicitudes de empleo que llegan. Personalmente, leí el extenso documento que me dejaste, sin conocerme, en la mesa de camilla que hacía las veces de recogida de documentación en los principios de aquel centro universitario. Me sorprendió tu extensa y dilata formación, unidas a una magnífica colección de publicaciones. Miré tu trabajo, de entonces, y observé que estabas dando clases a zagales de Formación Profesional en la benemérita, y nunca bien valorada, injustamente, escuela de los salesianos.

Te llamé y te entrevisté. Siempre cuentas que te pregunté si hablabas inglés. Lógica pregunta, ¿ no? Estaba claro que no te iba a preguntar cuál era tu afiliación política, si la tenías entonces. Siempre que entrevisté a personas, quise conocer su devenir profesional, académico, e intuir, si se podía, su decencia. Y tú, querido Miguel, desbordabas decencia. Algún olfato tengo, aunque me haya equivocado otras veces, con otras personas. Pero lo importante es que acerté contigo. Más bien acertó la institución a la que le dedicaste una buena parte de tu nueva vida de profesor universitario.

Tus inicios de profesor me indicaron que debía proponerte para jefe de estudios de la licenciatura de Administración y Dirección de Empresas. No sabes lo bien que lo hiciste. Tu ejemplar dedicación, tu inestimable trabajo sin horas, tu cercanía total con los alumnos, tu impagable respeto a los padres y tu justa y honesta dirección del equipo de profesores es difícil de igualar. Yo todavía tengo muchos ex alumnos que me hablan de ti. Que me hablan de tus clases. Que recuerdan las reflexiones, siempre abiertas y tolerantes, nada dogmáticas, que hacían de tus clases verdaderas píldoras universitarias. Eso no tiene precio. Y eso has hecho, y seguro que sigues haciendo, tú.

No quisiera emborronar este artículo con algunas cosas de tu salida del CEU. Porque nunca entendí que un profesor de la talla tuya no acabase jubilándose en esta casa. Eran otros tiempos, felizmente superados. Pero sentí tanto tu marchaÉ Y la de Emilia Iñesta, tu homónima en la Licenciatura de Derecho. No sabes lo difícil que fue. Así que la Universidad Miguel Hernández se ha llevado un pedazo de profesor, y a la Universidad de Alicante se ha incorporado una magnífica profesora de Historia del Derecho.

Este artículo hace ya mucho tiempo que lo llevaba rondando por la cabeza. Perdona que haya tardado tanto. Lamentablemente, no ha llegado a tiempo para que tu madre, recién fallecida, haya podido leerlo. Ya sabes que las madres son únicas, y la tuya lo era. Perdóname, pero voy a citarte en la carta, en papel, que me enviaste para agradecerme el cariño y respeto que te hemos mostrado en estos días tan duros al despedir a "la mamma". Decías: "Nuestra madre era un personaje literario a más no poder y ha tenido un entierro de fábula. El que se merecía. Y os contaré algo entretenido. Ella nos decía que tenía un médico para el cuerpo y otro para el alma. El del cuerpo hace unos meses que murió. Y el del alma, don Antonio Hurtado, se fue con ella y a la misma hora. Si no lo veo no lo creo. Desde hace años, los sábados don Antonio iba a llevarle la comunión a mi madre y, de paso, se tomaban los dos un buen aperitivo. Cuando me presenté a las elecciones -un fallo lo tiene cualquiera-, mi madre que toda la vida había votado "a sus muertos", le pidió consejo a don Antonio porque quería votar a su hijo. El prelado, más listo que el hambre, le dijo que votara en conciencia y mi madre, muy diplomática ella, le contestó: "si voto en conciencia, votaré a mi hijo".

Cuando te contraté yo tenía 26 años, y tú unos pocos más. No sabes todo lo que tengo que agradecerte. No tienes ni idea. Porque tu quehacer universitario repleto de decencia y honradez fueron ejemplo para mí. Creo que nunca hemos votado al mismo partido político, ni somos del mismo equipo de fútbol. Tú culé, yo merengue. Pero hemos compartido la misma esencia universitaria que antepone el trabajo bien hecho y el sentido común. A mí, sinceramente, no se me ocurre mayor felicidad que haber compartido contigo trabajo, pero sobre todo amistad. Y que cien años dure.

27 de mayo de 2012

Un recuerdo, el que mejor conservo


Una jornada intensa de trabajo, de esas que te dejan sin el suficiente ánimo para visitar la noche alicantina. Un sábado que acaba frente al televisor, con el Iphone en una mano y los votos de Eurovisión de soniquete de fondo. Suena duro, eh… Podía ser peor. Pongo a cargar el móvil, que falta le hace, y cambio la patraña europea, otra más, por una buena música a modo de acompañante espiritual.


Dejo atrás la innecesaria guerra que ha declarado Mercedes Alonso, alcaldesa de Elche, a José Císcar, vicepresidente del Consell, en la carrera por presidir a los populares en la provincia. Paso página, decía, y abro una en blanco. Nada que ver. Mañana, la política devolverá mi testigo a las celebraciones lúdico-festivas, a los actos del Día del Alicantino de Adopción. Bien están para emplear las primeras horas del domingo. Un rato de asueto, una oportunidad para departir con unos y otros, un rato que se agradece como si fuera el último. Nunca se sabe… 


Aprovecho la intimidad de la oscuridad, dibujando una sonrisa sincera al acordarme de él. Él me ha enseñado a disfrutar por las noches, incluso muchas tardes. Él me ha inoculado la disciplina del trabajo en conjunto y la relevancia de las acciones personales. Él me ha quitado el miedo a viajar fuera de España, a disfrutar de otras culturas, de escenarios que ya nunca olvidaré como Roma o Londres. Él me ha invitado a sentir cada caricia, cada mirada. Él me ha mostrado el dulce sabor de los besos. Él me ha permitido sentirme parte de un todo. Él me ha recordado la relativa importancia de cada minuto. Él dice que se marcha, pero bien sabe que nunca se irá. Ya saben, uno siempre está mientras su recuerdo siga presente. 


Gràcies, Pep. Gracias por tenerme delante de la televisión en cada partido, por intrascendente que pareciese para el común de los mortales. Gracias por recalcar hasta la saciedad la importancia del equipo y de cada uno de esos miembros que le dan forma. Gracias por marcar para siempre en el recuerdo el Olímpico romano y el Wembley londinense, con esos cetros europeos que te acabaron por coronar en la historia europea. Gracias por permitir que disfrutáramos de cada pase, de cada roce al balón, de cada apertura de juego, de cada desmarque, de cada cobertura, de cada pausa. Gracias por hacernos valorar cuando Messi, Piqué, Villa o cualquier joven canterano paseaban el escudo tras perpetrar con clase la portería rival. Gracias por subrayar la relativa importancia del fútbol. Gracias por imponer cordura en un universo esquizofrénico. Gracias por hacer que sintamos el orgullo de ser culés. Gracias por toda la obra. Gracias por permitir que la maldita crisis económica y de valores, por momentos, pasara a un reservado segundo plano. Gracias por dejarnos desconectar de la locura que nos arrastra corriente abajo. Gracias por darnos vida. Gracias por hacernos morir de éxtasis. Y vuelve pronto. Ya se te echa en falta... #gràciesPep #gràciespertot #finsavit

23 de mayo de 2012

Sin rencor... ni orgullo

Después de aquello... [la ausencia injustificada de Alberto Fabra en la proclamación de la Bellea del Foc, que se celebró el pasado sábado en Alicante, coincidiendo en lugar pero no tiempo con el Congreso Regional del PPCV]
Artículo publicado ayer, martes, en el diario Información.


Te encuentras, sólo cuatro días después, con esto... [el presidente de la Federació y las Belleas del Foc se han desplazado hoy hasta Valencia para visitar al jefe del Consell, para visitar al mismo que no quiso acudir a la puesta de largo de la representante adulta de las Hogueras]. Y piensas, ¡qué jodidas son las relaciones institucionales! ¡Cuánto orgullo hay que tragar...! Pero, se entiende, uno quiere cobrar el dinero que le adeuda la administración...  



Imágenes publicadas por la Federació en su cuenta de Facebook



22 de mayo de 2012

Toma exquisitez, Catalá

Extraído de la página Dos de Información (22/5/12)

¿A ver quién mejora esta combinación de titular «Catalá confirma que despedirá docentes, pero con exquisitez» e imagen (señal de prohibido cazar...)? ¡Sublime!


21 de mayo de 2012

Sin rencor, sin memoria, sin Fabra


Postigo, Johnson y Castedo, el sábado en el palco. ¿Y el president? // FOTO David Costa

Movimientos dignos de ajedrez tuvo que hacer Castedo este sábado para cumplir con dos compromisos ineludibles que coincidían en espacio y casi tiempo: el Congreso Regional del PP y la proclamación de la Bellea del Foc 2012. En la cita política, la alcaldesa ejercía de presidenta, mientras que en la gala festera, de anfitriona. Pero no me ocupa ahora la agenda de la regidora alicantina, sino el desprecio que dedicó el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, a las fiestas oficiales de la segunda ciudad de la Comunidad, las Hogueras de San Juan. El molt honorable, de visita en Alicante para confirmar su liderazgo al frente del PPCV, no hizo acto de presencia en la puesta de largo de Elena García Caballero como Bellea del Foc 2012. Ni estaba ni casi se le esperaba, parafraseando al ya desaparecido Sabino Fernández Campo. Para compensar su ausencia, Fabra envió en representación del Gobierno valenciano a la consellera Lola Johnson. Un mal muy menor cuando la agenda del presidente lo situaba en el Auditorio Provincial (el ADDA), a unos escasos metros del Teatro Principal.

El complejo de inferioridad que aturde a todo alicantino cobra razón de ser cada cierto tiempo. Y el sábado, se tuvo un nuevo acicate para la pataleta. Y no porque su figura modifique en esencia el escenario: las Hogueras vivían, sobreviven y lo seguirán haciendo sin la compañía de Alberto Fabra. De hecho, el respetable reparó en su ausencia cuando el presentador de la gala, por aquello de seguir el guión con fidelidad, agradeció al president su presencia en el Principal. Por allí, doy fe, no se le vio. Y en el palco de autoridades, un largo etcétera, no crean: las citadas Johnson y Castedo, Mariano Postigo, Andrés Llorens, Marta García-Romeu, Juan Seva… Fabra, eso sí, no evitó que su nombre se escuchara con cierta intensidad entre aires de reproches. No se le echó en falta, decía, pero huelga decir que los gestos son inherentes a la clase política. Y qué menos que aprovechar su circunstancial estancia en Alicante para presenciar la proclamación de la Bellea del Foc. Son guiños, sí. Prescindibles, tal vez. Pero de obligado cumplimiento moral para un presidente que proclama serlo de «todos los valencianos». El sábado se demostró que no es así, que las clases existen. Para los suspicaces, un estímulo: Fabra sí estuvo en la todavía cercana exaltación de la Fallera Mayor de Valencia. Pero aquí paz, nada de guerras. En junio, allá por el 23 o el 24, presumirá de foguerer... Y muchos le reirán la gracia. El sur nunca supo de rencores.





20 de mayo de 2012

Perdida la batalla, a por la guerra...

 


Debe dar rabia, no digan que no. Empleas tus horas de trabajo en diseñar una campaña de publicidad para una promoción. Pones esfuerzo, ilusión y neuronas al servicio. Te curras el diseño de la página. Y, zasca, traemos la «equipación» para la Eurocopa. Sería un puntazo si el vocablo, en sí, existiera. Es una lucha perdida, pero muy combatida por la sección de Deportes. Equipación no se halla entre nosotros. Mejor, mucho mejor, equipaje («Ese conjunto de ropas y cosas particulares de las personas. Equipaje de soldado, de colegial, incluso de futbolista»). La RAE y sus cosas, ya saben…






16 de mayo de 2012

La eternidad del hoy







La espuma del mar, un grano de sal o de arena, una hebra de pelo, una mano sin dueño, un instante de miedo, una nota perdida, una palabra vacía en un poema, una luz de mañana, una brisa sin aire, un copo de nieve, una lluvia que llueve, un pensamiento, un abismo entreabierto, una palabra callada, un lo siento, un paso sin huella, soy un camino que no tiene destino, una estrella apagada...  Repitiéndose todo el día en mi cabeza, «nada de nada» en la versión más reciente.Y ahí sigue. Sin ánimo de dar relevo a otra melodía... Un soplo de vida, una verdad que es mentira, un sol de invierno, una hora en tu noche, un silencio de adioses, un sin quererlo, un segundo en tu sueño, soy un peldaño subiendo tu escalera, una gota sin agua...

Nostalgia por el futuro


Abro el folio en blanco con la intención de dibujar un hilo que viaje por varias historias pendientes. Pretendía valorar la experiencia del 15-M, que hoy cerraba sus actos en un primer aniversario en forma de valle. Quería relatar mi reciente experiencia con los calores en dependencias municipales por la brillante idea de apagar los aparatos de aire acondicionado. Intentaba rendir un justo homenaje al Mar Alicante, a través de la figura de Isabel Ortuño y Toni Navarro. Deseaba evidenciar la burla a la Feria de Hogueras con los carteles que se torearán en el inminente mes de junio. Ansiaba recoger el concepto de «imputado» de Alberto Fabra, en el que parece no caber Ripoll. Buscaba censurar los dislates que salieron por boca de Cavadas, un prestigioso cirujano que ya lucha por entrar en el Olimpo de los personaje por el camino erróneo. Todo eso pretendía, pero hay días que no salen las palabras. Hay días, como hoy, que la mente se empeña en perder la razón. Podía, ya puestas las horas y la intimidad de este hogar, dar libertad a los dedos, permitiéndoles que digan lo que una servidora no alcanza. Pero, ¡para qué! Luego, una vez escrito, tendría que recurrir al tópico de que la historia está basada en hechos reales, en una realidad vivida en tercera persona. Ya saben, la amiga de turno. Y no, para cobarde, no hay cómplices que valgan. Ya lo firmó Sabina en los noventa: «No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió».

14 de mayo de 2012

El sano ejercicio de tomar buena nota

Supe del manifiesto de Tim Radford a principios de año, cuando aún había que hacer el esfuerzo de leerlo en versión original. El susodicho, para aquellos mortales que no tengan el gusto, trabajó durante más de tres décadas como editor en The Guardian. En las últimas semanas, con eso de que algún alma caritativa ha colgado la traducción en la Red, con cierta frecuencia algún compañero me hace llegar un correo con los 25 mandamientos de Radford. Se agradece la idea. Pero estaría bien que, una vez leído, no nos limitáramos a darle a la flecha de reenviar.

1. Cuando te sientes a escribir habrá una sola persona importante en tu vida. Se trata de alguien a quien jamás verás llamado lector.

2. No escribes para impresionar al científico al que acabas de entrevistar, ni al profesor que fue decisivo para tu graduación, ni al editor estúpido que te rechazó o a esa persona tan atractiva que acabas de conocer en la fiesta y sabía que eras periodista (o a su madre). Escribes para impresionar a alguien que está colgado de la barra del metro entre las estaciones de Green Parson y Putney y que dejaría de leerte en un milisegundo si pudiera hacer algo mejor.

3. Así pues, la primera frase de tu artículo será la más importante en su vida y luego la segunda y la tercera. Porque, a pesar de que tú –empleado, apóstol o apologista– te sientas obligado a escribir, nunca nadie está obligado a leer.

 4. El periodismo es importante. Pero uno nunca debe engreírse con esa importancia. Nada mejor que la pomposidad para llevar al lector a cambiar tu pieza por el crucigrama o los resultados hípicos. Por tanto, las palabras simples, las ideas claras y las frases cortas son de vital importancia. Y también un toque irreverente.

 5. Una frase que merecería ser grabada en la funda de tu computador: “Nadie se quejará jamás si escribes algo fácil de entender”.

 6. Otra cosa que debes recordar cada vez que te sientes ante el teclado: “Nadie tiene por qué leer esta mierda”.

 7. En caso de duda, asume que el lector no sabe nada. Sin embargo, nunca cometas el error de suponer que es estúpido. El error clásico en periodismo es sobreestimar lo que el lector sabe y subestimar su inteligencia.

8. La vida es complicada, pero el periodismo no puede ser complicado. Precisamente porque asuntos como la medicina, la política, la contabilidad o las ordenanzas de Mornington Crescent son complicados, los lectores recurren a The Guardian, o a la BBC, o a The Lancet. Porque tienen la esperanza de que se los expliquen de forma sencilla.
9. O sea, si un asunto está tan enredado como un plato de espaguetis, tu texto consiste en un solo espagueti cuidadosamente extraído del plato. Lo ideal sería que además llevara adherida salsa de aceite, ajo y tomate. El lector agradecerá que le hayas dado una parte simple y no todo el enredo del plato. Porque el lector sabe que la vida es complicada y agradece que alguien le explique con claridad al menos un fragmento, y porque nadie lee informaciones que sugieren algo como “lo que sigue es inexplicablemente complicado...”

10. Por lo tanto, una regla básica es esta: una información sólo debe contener una gran historia. Si te sientes aguerrido para lidiar con cuatro grandes asuntos de una historia, haz que el entrelazamiento de esos asuntos sea el argumento de tu información. Puedes agregar algún elemento picante pero sólo si no te aparta del único argumento narrativo que hayas elegido.

11. Una observación. Ni se te ocurra empezar a escribir hasta que no hayas decidido cuál será tu argumento y no puedas decirlo en una sola frase. Pregúntate luego si tu madre escucharía esa frase durante más de un microsegundo antes de dedicarse de nuevo a la plancha. Porque cuando quieras venderle un artículo a tu editor recibirás ese mismo nivel de atención. Así que ten mucho cuidado con esa frase. Además, esa frase será a menudo –no siempre, pero muchas veces– la primera frase de tu artículo.

12. Siempre hay una primera frase –una introducción, una entrada…– ideal para cualquier artículo. Pensar en ella antes de empezar a escribir ayuda de verdad: descubrirás que las siguientes frases se escriben casi solas y muy rápidamente. Esto no significa que seas simplista, facilón, superficial o pícaro. Ni tampoco un superdotado. Solo significa que has dado con la entrada idónea.

13. Un periodista no debe sentirse insultado si lo llaman “simplista”, “facilón”, “superficial” o “pícaro”. Cuando paga por un periódico, el comprador desea que la información le llegue con facilidad y rapidez, sin notas ni referencias oscuras o aclaraciones a pie de página.

14. Palabras como "sensacional" o "trivial" no son insultos para un periodista. Uno lee lo que lee –teatro isabelino, novelas rusas, cómics franceses, novela negra americana…– porque algo en esas obras apela a su sentido de la emoción, del humor, del romance o de la ironía. El buen periodismo debe ofrecer sensación de humor, de emoción, de intensidad o acidez. “Trivial” es el insulto favorito de los estudiosos. Pero incluso ellos se interesaron por su objeto de estudio porque se sintieron atraídos por algo brillante, llamativo y, en efecto, trivial.

15. Las palabras tienen significado. Debes respetarlo. Ve a la raíz: búscalos en el diccionario, averigua de dónde vienen. Luego, utilízalos de forma adecuada. No hagas alarde de autoridad porque eso puede demostrar tu ignorancia. No te metas por un camino complicado sin preguntarte antes cómo piensas recorrerlo (el original es un juego de palabras y significados que pillo pero no sé traducir bien).

16. La regla dice que debes huir de los clichés como de la peste. Excepto cuando das con el cliché adecuado. Te sorprendería lo útil que es un buen cliché usado con criterio. Porque en el periodismo no siempre tienes que ser tan inteligente, pero siempre tienes que ser muy rápido.

17. Las metáforas son buenísimas. Eso sí, no las elijas disparatadas y nunca, nunca las mezcles. En The Guardian, los copy-editors concedían el premio “Piraña Amordazada”, una especie de Oscar de la incompetencia que toma el nombre de un reportero de laboral, que advirtió al mundo que “los gatos monteses del congreso del Sindicato se ocultan en la maleza, dispuestos a saltar como pirañas si no son amordazados”. George Orwell informa de un diputado que dijo: “el pulpo fascista calzado con botas ha entonado el canto del cisne”.

18. Ojo con hacerse el enrollado, el «buen onda». Cuando Moisés ordenó a sus comandantes que degollaran a todos los madianitas no lo hizo para demostrar que él era muy duro. Cuando advirtió al Faraón que dejara ir a su pueblo no le dijo: “colega, déjanos sitio, ¿no?” y el Faraón tampoco respondió: “ni de coña, tío”. El habla de taberna o de café tiene su propio ritmo, su propio lenguaje corporal, sus propias señales. El habla de la página de diario no tiene acento, no hay tono de voz que señalice la ironía, la comedia o la broma. Debe ser directo, claro y vívido. Y para eso es preciso que respete la gramática oficial.

19. Cuidado con las palabras largas y absurdas, con la jerga. Esto es doblemente importante si eres periodista científico, pues de vez en cuando tendrás que manejar palabras que no utiliza ningún ser humano normal: fenotipo, mitocondria, inflación cósmica, campana de Gauss, isostasia… Así que no es necesario que, además, digas “radiante” y “dichoso” en lugar de “brillante” y “feliz”.

20. Es mejor el inglés que el latín [la lengua ordinaria que la culta]. No extermines, mata. No salives, que se te caiga la baba. No incineres, quema. Moisés no le dijo al Faraón: “La consecuencia de no liberar a cierto grupo étnico podría dar lugar en última instancia a algún tipo de manifestación de las algas en la principal cuenca hidrográfica, con resultados imprevisibles para la flora y la fauna, que podrían afectar al consumo humano.” No. Le dijo: "las aguas del río se convertirán en sangre, los peces que hay en él morirán y el río apestará.”

21. La gente siempre respondemos a lo que nos es próximo. Los ciudadanos del sur de Londres deberían preocuparse más por la reforma económica en Surinam que del próximo resultado del Millwall [un equipo de fútbol de la zona], pero la mayoría no lo hace. Acéptalo. El 24 de noviembre de 1963, el Hull Daily Mail me mandó buscar un ángulo local sobre el asesinato del presidente Kennedy. Hasta que no encontré este arranque: "Los ciudadanos de Hull estaban ayer de luto...", no me dejaron seguir explicando todo lo que había pasado en Dallas.

22. Lee. Lee un montón de cosas diferentes. La Biblia del Rey Jaime y Dickens y los poemas de Shelley y Marvel Comics y novelas de Chester Himes y Dashiell Hammett. Fíjate en las maravillas que puedes hacer con las palabras. Mira la forma en que esos autores evocan mundos enteros en apenas media página.

23. Cuidado con los definitivos. El último caballo en el hipódromo de Surrey quizá no sea el último en Godalming. Casi siempre hay alguien que es más grande, más rápido, más viejo, más precoz, más rico o más nauseabundo que el candidato a quien acabas de calificar con ese superlativo. Ahórrate la molestia. Escribir “uno de los primeros...” te sacará del apuro. Si no puedes, sigue la norma: escribe “según el Libro Guinness de los Récords...”, "según la lista de los más ricos del Sunday Times..." y así.

24. Hay cosas que el buen gusto y la ley no permiten escribir. Mis favoritos son “Asesino absuelto” y (en un reportaje sobre una obra de teatro sobre la Pascua de Resurrección) “Paul Myers, que interpretó a Jesucristo, fue la estrella del espectáculo.” Examina qué textos son de mal gusto y cuáles te pueden costar hasta medio millón de libras por palabra.

25. Los periodistas tienen una responsabilidad que no es sólo legal. Por tanto, busca la verdad. Si es difícil de alcanzar, y a menudo lo es, por lo menos busca la imparcialidad y sé consciente de que la historia siempre tiene otras caras. Cuidado con las apelaciones a la objetividad. Son las más sospechosas entre todas. Puedes informar que la Royal Society dice que la modificación genética es una buena cosa y que el uranio empobrecido es casi inofensivo. Pero debes recordar que quienes inventaron la modificación genética fueron incorporados inmediatamente a la Royal Society por miembros de esa entidad que entraron porque sabían cómo enriquecer barras de combustible de uranio y empobrecer el sobrante. Parafraseando a Mandy Rice-Davies, diríamos: "¿qué otra cosa podían hacer, no?".


Ya están todos. Una vez leídos, sólo tenemos que ponerlos en práctica. Son 25. Empecemos por el primero. Sería un prometedor inicio. Luego, con el segundo. Y así, sucesivamente.Yo voy a por el número cero, por eso de coger impulso...

10 de mayo de 2012

Otra encrucijada para las Hogueras


Interesante y reveladora opinión la que firma hoy mi compañera Juani Hernández en Información. Me permito la licencia, una vez transcurrido este miércoles, de colgar el texto que ha estado guarecido bajo el paraguas de Orbyt durante toda la jornada. La Fiesta empieza ya a mirar al futuro. ¿Quién presidirá la Federació de Fogueres a finales de este 2012? Tiempo al tiempo.


Mejor por la puerta grande 

Falta solo un mes y medio para la crema, la noche en la que terminaran las Hogueras de 2012, un ciclo festero que está aún por escribir y que acaba de entrar en su tramo final con la elección de la nueva y flamante Bellea del Foc, de una despierta y encantadora Bellea Infantil y de una corte de damas que no se queda atrás. Esa noche, la del fuego y la ceniza, puede ser la última como presidente de Pedro Valera, el festero que ha dirigido durante los últimos ocho anos la nave de las Hogueras, ya que en la primera quincena de septiembre habrá elecciones a la Federación, órgano rector de una celebración que va a cumplir ya 84 anos. Valera se va, aunque no se pronunciará sobre su futuro hasta el 1 de julio, con las fiestas ya concluidas, porque si durante el desarrollo de los actos confirma su continuidad sabe que le podrían acusar de aprovecharse del cargo, pero, si dice que se marcha, podría ser blanco de las criticas en caso de que algo salga mal, con reproches por falta de interés. Por ahora ni confirma ni desmiente, y su versión oficial es que debe dar ejemplo hasta el final.

Un secreto a voces. Sin embargo, entre los foguerers y barraquers ya hay movimientos a los que no es ajeno Valera, que los contempla desde la perspectiva que le da el estar ahora en lo más alto con un bagaje de años y con la decisión, que en muchos círculos se da por definitiva, de que no se presentara a la reelección. El hombre de las corbatas de mil colores sabe que es su momento, que ha llegado la hora de pasar a otro el timón después de enderezar el barco de las Hogueras cuando comenzó a naufragar a causa de los recortes. Controvertido para algunos y sin el apoyo de parte de la Fiesta cuando empezó, en 2004, tras vencer en una dura pugna a Toñi Martín Zarco, la primera mujer que optaba a presidir las Hogueras, con el tiempo y su trabajo se ha ganado a la mayoría. A Valera le ha tocado moverse entre vacas flacas desde que el Ayuntamiento decidió, de un plumazo, rebajar la subvención municipal a la fiesta oficial en un 50%. Este recorte dinamitó en cadena buena parte de la organización festera, obligó a rehacer actos y tocó la economía de las comisiones mas allá de lo que se preveía, ya que el tijeretazo municipal forzó la desaparición de la ayuda que recibía anualmente cada hoguera y cada barraca para contratar bandas de música, comprar flores o vallas, perdida que ha esquilmado los presupuestos de los distritos mas pequeños.

Con los nudillos pelados. La situación no desanimó a Valera, más bien al contrario. Como buen profesor, cogió los libros de cuentas, buscó donde no había y amenazó con llamar a todas las puertas que pudiera hasta pelarse los nudillos. Dicho y hecho: en los últimos meses ha conseguido mantener a los más solventes patrocinadores de la Fiesta y en algunos casos incrementar su apoyo económico, a base de buscar y pedir. El mismo se califico de «pedigüeño» públicamente, algo de lo que dijo no avergonzarse, durante la presentación de las convivencias de bellezas, que estuvieron en el aire en todo momento, y que se celebraron gracias a sus gestiones. Sabe que las Hogueras de este ano están salvadas y que es mejor irse ahora por la puerta grande que quedarse y marcharse luego por la de atrás si la crisis se prolonga en la Fiesta y se convierte en una larga travesía del desierto.

En la partida. Sobre el tablero esta aún el rey, pero ya hay al menos dos jugadores que empiezan a mover ficha, algo que es otro secreto a voces. Uno es José Luis Torres, vicepresidente de la Fiesta, que representa la continuidad y que esperará hasta que Valera, al que es sobre todo fiel, se pronuncie. Hombre de gran corazón festero, esta puede ser su oportunidad. Tiene muchos fieles pero también hay quien le ve más como un trabajador infatigable que como el primer espada. La segunda baza la representa Manuel Jiménez, presidente de la hoguera Florida Portazgo, enérgico, acostumbrado a fajarse y a ganar. Pero también tiene detractores, festeros que no ven con buenos ojos su relación con el poder político a través de su trabajo en la Diputación y de su parentesco con el edil Andrés Llorens, ya que sus respectivas esposas son hermanas, y que creen que es mejor que Fiesta y poder político permanezcan separados por encima de los beneficios que esa relación pudiera reportar a las Hogueras. 

8 de mayo de 2012

Palos por costumbre


El sábado, mientras la plaza de Toros escuchaba con atención, y bien emocionada, las palabras grabadas del fallecido José Ángel Guirao, servidora escribía en el aire algunas frases en forma de agradecimiento a la Federació de Fogueres por ofrecer una Gala de Elección de alta calidad, ágil, basada en esos elementos inherentes a la Fiesta y con un sonido y una iluminación a la altura de la cita. Frases que pretendía quedaran negro sobre blanco en este rincón de la blogosfera.

Despierto este martes y una primera lectura de la prensa me lleva a una opinión sobre el tema de marras. Firmada por una profesional de largo recorrido como Mariola, me congratula que el texto felicite a la Federació por la impecable organización de las dos galas celebradas este pasado fin de semana. Se lo merecen. Más en una época ingrata en la gestión de los recursos, por lo estrecha que va siendo la bolsa del oro verde. Y más en un universo, el festero, donde las palmadas se ahorran y las puñaladas se regalan.

No obstante, yendo al fondo, la sonrisa por compartir opinión no llega ni a la primera línea. ¿«Las Hogueras han dado una lección de saber estar al Ayuntamiento de Alicante»? Vaya... Me sorprende. Más ahora que la relación entre ambas instituciones atraviesa un camino sin flores, pero alejado de las minas más recientes... Sigo leyendo. ¿«Pese a que el equipo de gobierno de Sonia Castedo decidió semana y media antes de la elección de la Bellea del Foc ensombrecer la Fiesta recortando hasta casi la miseria los premios a las hogueras»? ¿Recortar hasta casi la miseria los premios? Me zambullo aún más en mi sorpresa... Aunque, apunto: el Ayuntamiento debe saldar, a lo más tardar ayer, la deuda contraída con las Hogueras. Ahí no cabe discusión. Si está firmado, se ha presupuestado y, por extensión, se debe cumplir. Sin más. 

Con todo, en un contexto económico como el actual, donde nada quiebra a la tijera de los recortes, resulta atrevido pedir que se mantengan invariables los incentivos vinculados a los galardones de unos monumentos que sí han visto rebajados sus presupuestos. A mí, al menos, me suena casi violento. Hago memoria, con la colaboración de la infalible hemeroteca, y confirmo que las ayudas directas a las hogueras no han sufrido cambios, mientras que los premios en las diferentes categorías descienden entre los 800, para los ganadores de Especial, y unos 100 euros, en la última categoría. Cantidades, a simple vista, que no deben suponer una merma desorbitada del espectáculo a ojos del ciudadano, y menos aún del turista ocasional. En cambio, se han redistribuido las ayudas a las infantiles para evitar una «trampa legal», que permitía a los «pillos» recibir una dotación mayor que otras comisiones que invertían más esfuerzos en el monumento. ¿Las Hogueras serán este 2012 menos vistosas? Sin duda. Pero, un matiz: ¿A ojos de quién...? Del común de los mortales, ya no lo sé... Las comisiones se alimentan del esfuerzo de su gente, de subvenciones públicas y de contribuciones privadas, y ninguno de estos sectores atraviesa campos de margaritas. ¿Y a quién afectará, en esa cacareada proyección turística, un retroceso en la inversión en las Hogueras? No a los comercios que contribuyen con esfuerzo a la vida festera de los barrios. No. En todo caso, a sanguijuelas vestidas de hoteleros, restauradores y otras chicas del montón. Empresarios que se benefician del atractivo de las Hogueras, pero que nunca, tampoco en tiempos de bonanza económica, reinvirtieron esas ganancias en el alma de la fiesta.

Sigo leyendo. ¿«Una gala austera»? Me quedo con una gala de peso, que, ya puestos, también contó con la obligada y exigida austeridad municipal, que dejó a las Belleas y Damas elegidas sin probar bocado hasta avanzada la madrugada. Y todo, comprensible, para proyectar una imagen, digamos, correcta.

Suena demagógico, o a mí me lo parece, que se acuse a las instituciones de «escatimar dinero» a la Fiesta. En tiempos como éstos, sería casi un insulto a la ciudadanía que se bajen los salarios de carácter público y privado, se suban los impuestos, se ataque a la Sanidad y la Educación y, por el contrario, se siga premiando con la misma cantidad a los monumentos ganadores. ¿Tanto afectará a las Hogueras que una comisión reciba, en el más extremo de los casos, 800 euros menos en este ejercicio festero? Todos buscamos otro agujero en el cinturón, y los dirigentes de las hogueras no son ajenos a los ajustes. Y así lo han demostrado  en las últimas semanas. Nadie acepta de buen grado, con un gesto complaciente de entrada, recibir una retribución menor en caso de ser premiada. Pero justo aquí debe entrar en escena el dichoso sentido común. ¿Afectará gravemente al espectáculo, a la proyección turística de la ciudad, ese recorte (mínimo, desmesurado o sensato, según percepciones) en los premios? No parece. Ya el curso pasado, también con menos dinero en la cesta, la imagen estuvo a la altura de una fiesta de Interés Turístico Internacional, que pese a su condición no puede desligarse de la crisis que afecta a su entorno y de la que todavía se desconoce su fondo.

A todos nos divierte participar en el juego de dar palos a las instituciones. A mí, la primera. Es un ejercicio ideal para liberar tensiones, ya que los organismos públicos tienen las espaldas anchas. Pero parece un ejercicio de responsabilidad aceptar la realidad, trabajar con mayor grado de imaginación, hacer más con menos y esperar a que pase la ola de frío siberiana. En las Hogueras, en el deporte, en las infraestructuras, en la cultura… y en la vida. Y si los monumentos deben medir algunos centímetros menos y no superar los 180.000 euros, pues así tendrá que ser. La fiesta, pese a todo, no se detendrá. Y las Hogueras, menos. A buen seguro, los turistas que este año opten por no visitar Alicante entre el 19 y el 24 de junio, que los habrá, no escudarán su decisión en que los monumentos son menos voluminosos o el desfile Folclórico menos internacional. Tal vez, sólo tal vez, les baste con mirar a una temblorosa cuenta corriente para encontrar una explicación a su ausencia en la mascletà, en los toros o en los racós públicos. En fin, cuestiones domésticas.

En este punto, la senda trazada por la Federació debe ser ejemplo para el resto de entes vinculados a la Fiesta, desde las instituciones hasta la ciudadanía. «Habrá crisis, sí, pero aquí está el presidente para pedir, pedir y seguir pidiendo», repite hasta la saciedad el máximo dirigente del órgano gestor de las Hogueras, Pedro Valera. Y bien que hace. Y mientras él pide, sus compañeros de equipo trabajan, trabajan y siguen trabajando. No queda otra. Sin tanto dinero, el esfuerzo debe compensar la balanza. Y se ha demostrado en la Gala de la Elección adulta e infantil: a menos presupuesto, más imaginación. No falla.