29 de septiembre de 2008

Ni en la prórroga llega la paz

Este fin de semana se ha celebrado en Valencia el XI Congreso Nacional del PSPV-PSOE (que no PSCV). Un encuentro de las familias socialistas que ha servido para constatar la división del partido y la continuidad de la idea de la izquierda en la Comunidad Valenciana. La mejor prueba, la ponencia marco. Es decir, el documento que marca la estrategia del partido para los próximos cuatro años. Si es que existe alguna.

Al margen del debate de nombres, en el Cap i Casal, la votación de este texto suponía el verdadero debate político. ¿Cómo resultó? Poco esperanzador para aquéllos que abogan por aunar fuerzas y conseguir que los socialistas valencianos tengan una única voz y que en Ferraz la respeten.

-Por abrumadora mayoría, los delegados optaron por mantener las históricas siglas del PSPV y desechar el nombre alternativo: Partit Socialista de la Comunitat Valenciana (PSCV).

-Los delegados rechazaron también el término «refundación», con el que se pretendía marcar un cambio de rumbo en el partido.

-Cómo no, los socialistas convocados se negaron a aceptar el giro al centro del PSPV, tal y como indicaba la ponencia. Con esta idea (¿de un lumbreras?) pretendían conseguir más votos en las futuras elecciones.

-Además, si le faltaba azúcar al pastel… los delegados aceptaron a la iniciativa que plantea la elección del secretario general de los socialistas valencianos por sufragio universal de todos los militantes.

-Y ya, por último, Jorge Alarte. El alcalde de Alaquàs se ha alzado con la Secretaría General del PSPV por apenas 20 votos de diferencia frente a Joaquim Puig. Lo exiguo del marcador (aún siendo el candidato oficial) deja a Alarte en una situación complicada. El «joven» que llegaba con nuevas ideas para renovar a un partido fracturado se hace con el «trono» por la mínima y eso que contaba con el apoyo de Ferraz y, por tanto, de Leire Pajín.

Veremos qué sucede en los próximos meses. Esto promete.

No hay comentarios: