25 de septiembre de 2008

Y aún debemos ser optimistas…


La realidad dice que estamos jodidos. Navegar por páginas webs relacionadas con el Periodismo, en los últimos tiempos, es casi un trabajo de autofragelación. En esta situación, se puede negar la mayor, o buscar algún tipo de solución para revertir esta situación que, si todo sigue igual, no depara un futuro muy esperanzador.

Premisa: la prensa está inmersa en la mayor crisis de la historia. Entre sus consecuencias, las siguientes.

Mini Diario, el periódico gratuito más antiguo de Europa ha dejado de editarse tras 16 años en la calle.

Valencia Hui echa el cierre, y aprovecha para acusar a «otros» de sus males.

Los colaboradores también sufren los recortes presupuestarios de los diarios.

Aquellos que venían a salvar la prensa, los gratuitos, también cargan con la crisis. Y en su caso la situación es más grave, ya que es su única fuente de financiación

Por su parte, los deportivos tampoco resisten, y eso que han contado con el empuje de los Juegos Olímpicos.

Y por si le faltaba algo a la crisis publicitaria, las ventas -según el último OJD- no ayudan en exceso, más bien todo lo contrario.

Ahora, los recortes en las plantillas están a la orden del día. Legales o encubiertos.

Y con todo esto, en los próximos meses, apuntan, la situación no mejorará. Aunque viendo hacia dónde va ese futuro, casi que se queden las cosas como están .

STOP. Algo de sosiego. [...] Echado un vistazo a todo lo anterior, aun así, debemos ser optimistas. ¿Por qué? Fácil. No nos queda otra. Acabamos de aterrizar en este mundo y de poco sirve ir con la cabeza gacha y arrastrando la pena. Ya se sabe: la prensa, dicen los veteranos, siempre ha estado en «crisis», pocos recuerdan un momento de excelencia.

Corolario: Miremos la realidad, pero démosle tregua al futuro. Mientras tanto, a los novatos nos proponen algunos consejos. Más que interesantes, para mi opinión.

2 comentarios:

Miguel Carvajal dijo...

Buen texto, buena perspectiva y buenas fuentes. Con un remate optimista al final. Se agradece.

Anónimo dijo...

Buscaba ansiosamente ese remate optimista al que aferrarme.